Este sábado 10 de enero, la localidad natal de Walter Busse se vestirá de fiesta para despedir a uno de sus máximos referentes futbolísticos. El histórico jugador de Gimnasia y Tiro, que se retiró del fútbol a fines del año pasado tras una destacada trayectoria, tendrá su partido despedida en la cancha del Club La Tablada, a partir de las 17:00.
El evento, organizado por la Municipalidad de General Güemes, no será solo un homenaje deportivo, sino también una oportunidad para que la comunidad se reúna y comparta un momento cargado de emociones, recuerdos y solidaridad. La entrada será un alimento no perecedero, que luego se destinará a quienes más lo necesitan, sumando un gesto solidario al festejo.
Será una tarde pensada para toda la familia, donde los vecinos podrán revivir momentos de la carrera de Busse, disfrutar del fútbol y ser parte de un reconocimiento que lo coloca no solo como un ídolo en la cancha, sino como un ejemplo dentro y fuera de ella.
Una cita obligada para quienes quieran celebrar la historia de Walter Busse y compartir juntos un merecido homenaje a uno de los grandes del fútbol salteño.
Su retiro con la celeste y blanca
Tras la eliminación de Gimnasia a manos de Estudiantes, en Río Cuarto (0-2, y 0-0 en la ida en el Gigante del Norte), Busse decidió colgar definitivamente los botines y ponerle punto final a su intensa y prolífica carrera futbolística, a sus 38 años. Y eligió hacerlo en su “casa”, aquella ubicada en Vicente López y Leguizamón, la que lo adoptó en los últimos años, aquellos en los que este tímido güemense de antaño ya era hombre, caudillo y líder, y parte benefactora de dos ascensos, al Federal A, y luego a la Primera Nacional.
Su trayectoria
Se inició en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, hasta que en 2007 llegó como refuerzo para Juventud Antoniana, que por entonces jugaba el Federal A. El lobo jujeño, dueño de su pase, decidió cederlo al santo para que gane rodaje de competencia, y vaya que lo hizo.
En 2008, volvió a Jujuy, y poco después fue transferido al Atlético Minero. Dos años después, logró reconocimiento nacional al ponerse la camiseta del glorioso Independiente, la que también vistieron comprovincianos como Cristian Zurita y Carlos Castilla.
En el rojo, logró su título más significativo, la Copa Sudamericana 2010.
Luego, tuvo pasos reconocidos por Huracán, Defensa y Justicia, Ferro, San Martín de Tucumán (donde consiguió un ascenso a Primera), una vuelta al lobo jujeño, el Manta de Ecuador y Sarmiento de Junín, para recalar en Gimnasia y Tiro en 2021, y allí coronarse con dos nuevos ascensos.
Un golpe duro y mediático
En abril de 2011, mientras jugaba en Independiente, Busse fue a la comisaría de su barrio y denunció que ladrones habían entrado a su casa de Caballito mientras él estaba entrenando y que le habían robado dinero, electrodomésticos, dos celulares y su Mini Cooper. Pero unas horas después, luego de que su novia desatara un escándalo en la red social Twitter , se supo que el joven y su hermano habían sido engañados por tres mujeres. Al estilo “viudas negras”, las ladronas los sedujeron, los durmieron con un potente somnífero, vaciaron el departamento y se llevaron hasta su perro de raza sharpei .
Busse también se bancó haber sido durante muchos años ingratamente vinculado a aquel hecho, del que solo fue una víctima.