Atlético Tucumán e Independiente Rivadavia no pudieron sacarse diferencias en el debut del Torneo Clausura y terminaron igualando 0-0 en el estadio Monumental José Fierro. Sin embargo, más allá del resultado, el partido quedó en la memoria por un episodio que marcó un precedente en el fútbol argentino.
A los 27 minutos del primer tiempo, el árbitro del encuentro decidió detener momentáneamente las acciones para que los jugadores pudieran hidratarse debido a las altas temperaturas registradas durante la jornada. La pausa, conocida internacionalmente como cooling break, es habitual en torneos organizados por FIFA y en competencias internacionales, aunque hasta este domingo no había sido utilizada en un partido de Primera División argentina.
La medida generó distintas reacciones dentro del campo de juego. Algunos futbolistas de Independiente Rivadavia expresaron su desacuerdo con la decisión del juez, al considerar que las condiciones no justificaban la interrupción del partido. "No hace ni 25 grados", fue una de las frases que se escucharon durante la protesta.
La escena rápidamente trascendió el ámbito deportivo y se convirtió en uno de los temas más comentados en redes sociales. Los usuarios reaccionaron con sorpresa y bromas ante una situación que suele verse en mundiales o campeonatos internacionales disputados bajo condiciones climáticas extremas.
De esta manera, el duelo entre el decano y la lepra no solo significó el estreno de ambos equipos en el Clausura 2026, sino que también quedó registrado como el partido que abrió la puerta a una medida que podría volver a aplicarse si las condiciones meteorológicas lo requieren en las próximas fechas.



