El Argentina Open tendrá sí o sí un argentino en la final. Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry superaron sus respectivos compromisos de cuartos de final y ahora protagonizarán uno de los duelos de semifinales del tradicional certamen que se disputa en el Buenos Aires Lawn Tennis Club.
Cerúndolo, primer preclasificado del torneo, avanzó tras imponerse en sets corridos al checo Vit Kopriva por 6-4 y 6-3, en una hora y 38 minutos de juego. El comienzo no fue sencillo para el porteño, que arrancó 0-2 abajo en el primer set. Sin embargo, logró recomponerse con solidez desde el fondo de la cancha, ajustó sus golpes y terminó inclinando el parcial a su favor.
En el segundo set parecía encaminarse rápidamente a la victoria al colocarse 3-0, pero Kopriva reaccionó y recuperó un quiebre en un pasaje errático del argentino. Lejos de desmoronarse, Cerúndolo mantuvo la concentración, volvió a quebrar el saque de su rival y cerró el partido con autoridad en su turno de servicio.

Más temprano, Etcheverry había sellado su clasificación con una remontada trabajada frente al chileno Alejandro Tabilo. El platense cayó con claridad en el primer set por 1-6, donde su rival dominó con dos quiebres y sin conceder chances. Pero el argentino reaccionó en el segundo parcial, tomó ventaja rápida y lo cerró 6-3 con mayor firmeza en sus turnos de saque.
En el set decisivo, ambos sostuvieron el servicio hasta el 4-4. Allí, Etcheverry elevó la intensidad, consiguió el quiebre clave con un passing determinante y luego mantuvo su saque para sellar el 6-4 definitivo tras poco más de dos horas de juego. Será su octava semifinal en torneos ATP, todas sobre polvo de ladrillo, y la primera desde Hamburgo 2025.
Del otro lado del cuadro, la segunda semifinal la disputarán el ganador del cruce entre Camilo Ugo Carabelli y Sebastián Báez. Ese sector se completa con el duelo entre el español Pedro Martínez y el argentino nacionalizado italiano Luciano Darderi.
Con este panorama, el torneo porteño ya tiene asegurada la presencia de un representante local en la definición, alimentando la ilusión del público argentino de celebrar un título en casa.