La final del Mundial 2026 tendrá un atractivo que va mucho más allá de la definición del campeón. El resultado entre Argentina y España también impactará en la histórica disputa entre Sudamérica y Europa por la supremacía en las Copas del Mundo.
En la actualidad, los seleccionados europeos acumulan 12 títulos, mientras que los sudamericanos suman 10. Por eso, una victoria de la Albiceleste dejaría a la Conmebol a solo una conquista de igualar a la UEFA.
En cambio, si el trofeo queda en manos de España, la diferencia crecerá hasta los tres campeonatos. El dominio europeo se construyó con los cuatro Mundiales obtenidos por Alemania (1954, 1974, 1990 y 2014), otros cuatro de Italia (1934, 1938, 1982 y 2006), los dos de Francia (1998 y 2018), además de los logrados por Inglaterra en 1966 y España en Sudáfrica 2010.

Del lado sudamericano, Brasil lidera la estadística con cinco consagraciones (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002). Argentina suma tres estrellas, obtenidas en 1978, 1986 y 2022, mientras que Uruguay completa el registro con los títulos de 1930 y 1950.
Durante gran parte de la historia de los Mundiales, ambos continentes mantuvieron una disputa muy pareja. Sin embargo, en las últimas ediciones Europa consiguió tomar distancia.

Antes del Mundial de Brasil 2014, la diferencia era mínima: la UEFA acumulaba 10 títulos contra los 9 de la Conmebol. Ese margen se amplió cuando Alemania venció a Argentina en la final disputada en Río de Janeiro. Cuatro años más tarde, Francia superó a Croacia en la definición de Rusia 2018 y llevó la ventaja europea a 12 conquistas.
La respuesta sudamericana llegó en Qatar 2022, cuando la Selección argentina derrotó a Francia por penales y redujo nuevamente la distancia. Ahora, en Nueva Jersey, el fútbol sudamericano tendrá una nueva oportunidad para seguir acortando esa brecha histórica y dejar el duelo entre continentes más abierto que nunca.


