River, más liviano

Así es la lista de borrados por el Chacho Coudet

Casos que en su mayoría se veían venir, pero que no dejan de sorprender y entraron en el plan dirigencial de reducir masa salarial para poder reinvertirla en refuerzos puntuales para armar un plantel de aproximadamente 20 jugadores “de élite” y que “pueda competir con Brasil y el primer mundo”.

Por Redacción Gente de Salta

El Chacho Coudet, junto al presidente de River, Stefano Di Carlo. — CARP

Faltaban apenas unas horas para el debut de la Selección Argentina en el Mundial cuando River oficializó una de las bombas de estos últimos meses. Y no tanto por el contenido en sí mismo, que en cierto punto ya había sido adelantado por Stefano Di Carlo (“Se van a ir alrededor de 15 jugadores”) y venía siendo contado por Olé, sino por la forma: a las 19.53 del martes, desde el club subieron un comunicado en el que informaron los 12 jugadores que no viajarán a la pretemporada y se entrenarán a contraturno en el Camp (además de Matías Viña y Kendry Páez, con préstamos que serán cortados).

Una decisión comunicacional tan novedosa como contundente: a un día de la vuelta a las prácticas en el predio y a cuatro del viaje a Alicante para hacer la parte más importante de los trabajos, la lista de borrados por el Chacho Coudet se dio a conocer públicamente y hasta dividida en diferentes casos. Y hay de todo: un campeón del mundo, referentes de los últimos años y refuerzos que llegaron por una importante cantidad de dinero durante el segundo ciclo de Marcelo Gallardo.

Entre los más grandes que dejarán de ser tenidos en cuenta y deberán buscarse club se encuentran Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Maximiliano Salas y Giuliano Galoppo, además de un Alex Woiski que llegó como una apuesta para la Reserva y nunca ni siquiera fue convocado en Primera. 

Pezzella, uno de los borrados: el final de la historia no fue el soñado 

Entre ellos, el ciclo del chileno estaba cumplido ya en diciembre, cuando Gallardo le había comunicado que corría de atrás (luego, se ganó su lugar en la consideración nuevamente), aunque habrá que definir cómo será su salida: con contrato hasta diciembre de 2027 y un sueldo elevado para el resto del fútbol sudamericano, deberá aceptar alguna oferta que rebaje sus pretensiones. O, si no, entrenarse de manera diferenciada con un preparador físico.

Y así como Meza no logró volver a tener mucha continuidad luego de la reciente operación y Bustos nunca pudo ser una alternativa que compitiera con Montiel, el final del camino de un referente como Pezzella no es el soñado: llegó a mediados del 2024 para adueñarse de la zaga central y en un primer momento lo consiguió, hasta aquel recordado cruce con Atlético Mineiro y Hulk. Luego llegaría la rotura ligamentaria, la inactividad y un regreso con algunas complicaciones: River le ofreció una rebaja salarial, pero no se llegó a un acuerdo. También tiene vínculo hasta el 2027.

Y qué decir de Salas, el hombre que en un año pasó de ser el salvador, el que contagiaba positivismo y comparado con Dembélé por sus corridas para la presión a atravesar una larga racha sin poder convertir, bajar considerablemente su nivel (quizás su mejor momento este año haya sido el gol a Carabobo) y dejar de ser opción. El club lo pagó ocho millones de euros netos...

Maximiliano Salas

Estos siete no son los únicos que ahora son ex integrantes del plantel. Porque a las salidas ya anunciadas de Matías Viña y Kendry Páez (no entraron en el comunicado porque no son jugadores pertenecientes al club), por quienes se interrumpirán los préstamos cuando vuelvan del Mundial, se les agregan dos juveniles que tienen negociaciones en curso para salir del club: Ian Subiabre, con un futuro posible en Europa, y Santiago Lencina, quien podría salir cedido.

El otro peso fuerte que dejará de ser parte del plantel es Kevin Castaño, quien no venía siendo considerado por Coudet ni siquiera para el banco y por quien desde el club buscarán una oferta que les permita recuperar una parte de la gran inversión hecha el año pasado (€12.860.000, imposible de que se iguale ahora): si hace un muy buen Mundial, lo que llegue podría ser mejor. Y, también en Norteamérica, Matías Galarza Fonda todavía cuenta con chances de ser comprado por el Atlanta United, donde jugó a préstamo este semestre: si no se hace uso de la opción, volverá y no será tenido en cuenta.