La Real Sociedad se quedó con el título de la Copa del Rey luego de superar al Atlético de Madrid por 4-3 en la definición por penales, tras un vibrante 2 a 2 en el tiempo reglamentario y un alargue sin goles. La gran figura de la noche fue el arquero Unai Marrero, determinante en la tanda, mientras que Julián Álvarez falló su remate desde los doce pasos. Así, el equipo vasco alcanzó su cuarta consagración en el certamen.
El comienzo fue un golpe inmediato para los dirigidos por Diego Simeone, que a los pocos segundos ya estaban en desventaja por el tanto de Ander Barrenetxea, tras una desatención defensiva. Con el correr de los minutos, el conjunto madrileño reaccionó y logró empatar a través de Ademola Lookman, quien sacó un potente remate desde la puerta del área.
Sin embargo, cuando el primer tiempo se apagaba, un penal cometido por Juan Musso sobre Gonçalo Guedes le permitió a Mikel Oyarzabal volver a poner en ventaja a la Real Sociedad.
Durante gran parte del complemento, el equipo vasco pareció tener el control del resultado, pero en el tramo final apareció Julián Álvarez, quien con una gran acción individual firmó el 2-2 y estiró la definición al tiempo suplementario.
En el alargue, ninguno logró imponerse y todo se resolvió desde el punto penal. Allí, Marrero se transformó en el héroe al contener dos ejecuciones, ante Alexander Sørloth y el propio Álvarez, sellando así una consagración cargada de dramatismo.