La eliminación de la selección brasileña de fútbol del Mundial 2026, dos semanas antes de la final, produjo una noticia económica.
Bares, restaurantes, servicios de entrega a domicilio y comercios apostaban por las fases decisivas de la competición mundialista.
Tras la derrota 2-1 del seleccionado brasileño frente al conjunto de Noruega, el pasado 5 de julio, la Federación Brasileña de Hospedaje y Alimentación (FBHA) estimó que la expectativa de aumento en ventas en el segmento de alimentación fuera del hogar caerá en cerca del 23 %.
El comercio de productos vinculados al Mundial, como camisetas, accesorios e indumentaria de la selección, tendrá a su vez una disminución de alrededor del 35 % respecto a lo que esperaba obtener.
Antes de la eliminación de la selección de fútbol de Brasil, la Confederación Nacional de Comercio (CNC) de Bienes, Servicios y Turismo proyectaba que la Copa del Mundo generaría un movimiento económico de 2.420 millones de reales (unos 440,6 millones de dólares) para bares y restaurantes del país.
El presidente de la FBHA, Alexandre Sampaio, afirmó -a la agencia de noticias Xinhua. que el mayor impacto recaerá en bares, restaurantes, plataformas de entrega de alimentos y bebidas, además del comercio de productos temáticos que se quedarán sin vender, lo que reducirá el resultado esperado.
Los supermercados también revisan las previsiones debido a que se esperaba un alza en el consumo de 8,6 por ciento.
El economista en jefe de la Asociación Paulista de Supermercados (APAS, siglas en portugués), Felipe Queiroz, explicó que, como para muchos brasileños la Copa del Mundo terminó el domingo, “es muy probable que el aumento más significativo de las ventas no se concrete durante las próximas semanas”.
En la Avenida Paulista, arteria principal de la ciudad de Sao Paulo, mayor urbe sudamericana, los puestos de venta de diarios y revistas se reconvirtieron durante el Mundial para comercializar toda serie de recuerdos mundialistas como camisetas y banderas.
“Obviamente, es una pérdida que se siente, ya ha ocurrido en otros mundiales. Cada vez más hay que ser cuidadoso para no comprar un inventario demasiado alto porque Brasil no llega a una final desde 2002”, declaró a Xinhua el encargado de uno de los principales puestos de periódicos de la Avenida Paulista, Ricardo Gusmões.
Por su parte, el profesor de la Fundación Getulio Vargas, Roberto Kanter, indicó al diario “Valor Económico” que el efecto financiero debe interpretarse como una pérdida de ingresos potenciales y no como un perjuicio ya materializado.
“La proyección de ingresos quedó muy por debajo de lo que se imaginaba. Los partidos anteriores ya generaron ventas y movimiento económico, pero la eliminación interrumpió una escalada que podría haber sido mucho mayor en las fases finales”, expresó.
Según Kanter, además del sector gastronómico, también sentirán el impacto empresas de transporte por aplicaciones, plataformas de entrega de comida y negocios que organizan eventos especiales para los partidos de la selección de Brasil.
En el estado de Bahía, uno de los principales y más poblados del noreste de Brasil, el presidente de la Asociación Brasileña de Bares y Restaurantes (Abrasel), Julio Calado, advirtió que las pérdidas serán significativas para los empresarios que realizaron inversiones con la expectativa de una campaña más prolongada de la selección brasileña.
Explicó que alrededor del 52 % de los bares y restaurantes del estado realizaron preparativos específicos para el Mundial, como el alquiler de pantallas gigantes, equipos de sonido y estructuras adicionales para recibir al público.
El dirigente señaló que los partidos entre otras selecciones continúan con la atracción de clientes, aunque en un número muy inferior al registrado cuando juega Brasil, el último partido frente a Noruega confirmó el impacto positivo que el Mundial. 2026 tuvo en el sector gastronómico.
Estimaciones de la Abrasel, consideran un aumento cercano al 20 % en la facturación respecto de un domingo habitual.
En una declaración enviada a Xinhua, el líder de Contenido e Inteligencia de Abrasel, José Eduardo Camargo, afirmó que el Mundial también permitió atraer nuevos clientes a bares y restaurantes, además de dejar inversiones en pantallas y equipos para la transmisión de eventos deportivos.
“La Copa del Mundo mostró una vez más la fortaleza de los bares y restaurantes como espacios de convivencia. Ganamos nuevos clientes durante los partidos y ahora el desafío es hacer fiel a ese público”, afirmó.



