Ricardo Caruso Lombardi cuestionó con dureza la decisión de la Liga Profesional de otorgarle a Rosario Central el título de “Campeón de Liga” y aseguró que la medida responde a un manejo discrecional por parte de Claudio Tapia. El ex entrenador, conocido por sus posturas críticas hacia la dirigencia, calificó el trofeo como la “Copa Seca Nucas” y advirtió que se trata de una falta de respeto hacia los hinchas de todos los clubes. Su mensaje, publicado en redes, se volvió viral y volvió a instalar el debate sobre la transparencia y la previsibilidad en las competencias del fútbol argentino.

La frase utilizada por Caruso alude a un episodio registrado el nueve de julio de 2024 durante las semifinales de la Copa América. En un video que se viralizó tras el triunfo de Argentina frente a Canadá se ve al prosecretario de AFA Luciano Nakis, quien también preside el Club Deportivo Armenio, secándole la transpiración en la nuca a Claudio Tapia en pleno palco oficial. El gesto generó comentarios irónicos en redes y quedó instalado como un meme que volvió a circular con las recientes críticas del ex técnico.

La Liga Profesional decidió distinguir a Rosario Central por haber sido el equipo que más puntos acumuló en las treinta y dos fechas de las fases de grupos del Torneo Apertura y Clausura. La entrega se realizó en las oficinas de la Liga con la presencia del presidente del club Gonzalo Belloso y de los referentes Ángel Di María, Jorge Broun y Ariel Holan. La resolución llamó la atención porque no estaba prevista al inicio de la temporada y se dio con la competencia aún en desarrollo, ya que los playoffs comienzan este fin de semana.

Desde Rosario Central destacan que se trata de un reconocimiento coherente con el rendimiento sostenido a lo largo del año y evitaron responder a las críticas. En cambio, distintos sectores dirigenciales expresaron sorpresa por la oportunidad de la decisión y señalaron que el premio debió discutirse con anticipación.
El planteo de Caruso se sumó a un escenario donde persisten debates sobre la organización de la temporada y los criterios de premiación. Algunos dirigentes consideran que la entrega del trofeo fortalece la figura de la Liga en un año de tensiones políticas internas, mientras que otros apuntan a la falta de consenso previo. El episodio volvió a evidenciar la fragilidad del calendario local en un contexto marcado por modificaciones sobre la marcha y decisiones que generan controversia.
