El problema que comenzó en Núñez ya escaló a nivel internacional y se instaló en Zúrich. River Plate elevó una denuncia oficial ante la FIFA contra el agente Martín Guastadisegno, a quien acusa de haber provocado la salida prematura de un futbolista de sus divisiones juveniles sin que el club recibiera ningún tipo de resarcimiento económico. La institución considera que existió una maniobra que dañó tanto su patrimonio como el proceso de formación del jugador, cuyo caso central es el de Luca Scarlato.
El conflicto involucra a quien era considerado uno de los proyectos más destacados de la Séptima División. A los 16 años, el juvenil se desvinculó del club a través de la patria potestad y, una vez fuera de River, comenzó a gestionar su futuro deportivo en Europa. Actualmente mantiene conversaciones para incorporarse al Parma de Italia.
Desde la dirigencia riverplatense aseguran que el representante actuó de forma intencional para impedir la firma del primer contrato profesional, lo que permitió que el futbolista quedara libre. En la denuncia presentada ante la Comisión Disciplinaria de la FIFA, que lleva la firma del presidente Stefano Di Carlo, se afirma además que el jugador fue ofrecido a instituciones como Roma, Milan y Parma.
El escrito, que consta de nueve páginas, subraya que no se trata de una situación excepcional. Según el club, esta modalidad ya se habría repetido con otros juveniles argentinos que dejaron tempranamente el país para sumarse al fútbol europeo, perjudicando a las entidades que invierten durante años en la formación de jóvenes talentos.
Otro eje clave del reclamo es la falta de comunicación. River sostiene que el agente ignoró de manera sistemática los intentos de diálogo y no respondió propuestas formales enviadas por la institución, mientras avanzaba en negociaciones en el exterior junto a la familia del jugador.
En declaraciones anteriores, Gabriel Rodríguez, responsable del fútbol juvenil, había sido muy crítico con la conducta del representante: “Este mismo procedimiento lo utilizó con Soulé en Vélez y con Panichelli. Con Luca Scarlato ocurrió lo mismo. Desde marzo se estaba intentando cerrar la firma del contrato, pero siempre aparecía algún motivo para demorarla. Los dirigentes ya sospechaban que algo estaba pasando”.
La denuncia también incluye testimonios y datos económicos que refuerzan la acusación. Según consta, durante una videollamada el agente habría exigido la devolución de una suma de dinero entregada a la familia para sostener la representación, monto que alcanzaría los 200 mil dólares, versión que fue confirmada por la madre del futbolista.
River busca amparo en el artículo 21 del Reglamento de Agentes de la FIFA, que prevé sanciones ante infracciones al código de ética. Con el apoyo de la AFA y la Conmebol, el club solicitó la apertura de un proceso disciplinario que podría concluir con multas, suspensiones o incluso la inhabilitación del agente, en una resolución que podría sentar un precedente en el fútbol sudamericano.