El clima en el fútbol argentino está cada vez más caldeado. En medio de las polémicas arbitrales que vienen marcando el Torneo Clausura, Claudio “Chiqui” Tapia decidió salir al cruce de Mariano Closs, quien en los últimos días había cuestionado duramente la gestión arbitral de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El animador televisivo, uno de los pocos que todavía se anima a ser crítico con la actual conducción afista desde un canal que forma parte del propio sistema, recibió el contraataque del presidente de la AFA, a quien no suelen agradarle las voces disonantes.
Sin mencionarlo directamente, Tapia publicó un mensaje en la red social X (ex Twitter) con una clara alusión al periodista:
“Quería ser árbitro, eligió mal la profesión. Por suerte no le dio, por eso tanta frustración. 1996, Atlanta.”
La frase, cargada de ironía, llegó luego de que Closs apuntara contra Tapia por la supuesta sanción al árbitro Nicolás Lamolina, quien habría sido “borrado” tras expulsar a Iván Tapia, jugador de Barracas Central e hijo del propio dirigente, durante el duelo ante Boca Juniors.
En su programa “F12” (ESPN), el relator había deslizado con sarcasmo:
“Lo limpiaron a Lamolina. No lo designaron ni para sacar un lateral. Deducción: lo limpiaron por echar a Tapia.”
Las palabras del periodista hicieron ruido, no solo por el contenido sino por venir de una figura que, desde la pantalla de un canal asociado al entramado futbolístico oficial, se atreve a poner el foco sobre las zonas grises del poder en el arbitraje argentino.
Tapia, lejos de calmar las aguas, respondió con una chicana personal, confirmando que en la AFA la tolerancia a la crítica sigue siendo un valor escaso.