La historia del Gran Premio de Mónaco comienza antes que la propia Fórmula 1. Anthony Noghès, hijo del presidente del Automobile Club de Monaco, ideó una serie de eventos automovilísticos para atraer turistas y realzar el nombre del pequeño estado de la Costa Azul.

Primero fue el Rally de Montecarlo, en 1911; luego el Gran Premio, en 1929. Cuando se creó el Campeonato Mundial de Fórmula 1, en 1950, Mónaco fue la segunda carrera de la historia de la categoría, y la ganó Juan Manuel Fangio con un Alfa Romeo. Desde entonces, el circuito callejero del Principado es, para muchos, la prueba definitiva: en sus poco más de tres kilómetros, los monoplazas serpentean durante 78 vueltas por calles donde la habilidad del piloto vale más que la potencia del motor.
Este domingo, Franco Colapinto correrá su segunda carrera en ese mismo trazado. Lo hace en un momento distinto al del año pasado. Después de lograr un séptimo puesto en Miami, el pilarense mejoró esa actuación y alcanzó el mejor resultado de su carrera en Canadá, donde terminó sexto en el circuito Gilles Villeneuve. Con 15 puntos acumulados, ocupa el undécimo puesto en el campeonato de pilotos, que lidera el italiano Kimi Antonelli con 131 unidades tras ganar cuatro de las cinco carreras disputadas

El contexto también es diferente al de 2025. El año pasado, Colapinto admitió que le faltaba confianza con el auto, lo que le generó muchas jornadas frustrantes. Alpine terminó esa temporada último en el campeonato de constructores. Hoy, la escudería francesa está quinta entre los equipos, y el propio piloto reconoció que el Alpine A526 “se siente un poco más natural de manejar”.
Pero Mónaco presentará desafíos propios. Colapinto advirtió que la carrera será “100% más difícil” que el año pasado: el debut de los nuevos autos en el callejero combinará menor carga aerodinámica, comportamiento más impredecible en frenada y una entrega de energía que altera la forma de acelerar y llegar a las curvas. Frente a eso, la FIA decidió eliminar la aerodinámica activa para reducir riesgos y estableció un límite de velocidad máxima mediante un mapeado específico del motor en tres sectores del trazado: la recta de boxes, el túnel y la subida hacia Massenet.
En ese escenario, la clasificación del sábado será determinante. “Mónaco es pura confianza. Lo más importante es tener esa confianza rápido para desarrollar el auto”, dijo Colapinto en la previa. Y agregó: “Vamos a tener que trabajar en eso durante las sesiones de prácticas libres e intentar ser más competitivos en clasificación, porque esa es la clave acá.”
La llegada al paddock ya tuvo su cuota de glamour. Colapinto y su compañero Pierre Gasly sorprendieron al arribar al circuito en bote, y se hospedarán durante el fin de semana en el Explora I, el yate más grande del puerto, propiedad de MSC, uno de los principales patrocinadores del equipo.
Mónaco es la carrera donde la Fórmula 1 construyó parte de su mito. Las calles estrechas, el túnel, las barreras pegadas al monoplaza y el Mediterráneo de fondo convirtieron a esta prueba en algo distinto al resto del campeonato: aquí no gana únicamente el auto más rápido, sino el piloto capaz de rozar el error sin tocarlo. Esta es la 72° edición de la carrera.
Horarios (hora argentina)
El viernes 5 de junio la actividad arranca con dos prácticas libres: la primera de 8:30 a 9:30 y la segunda de 12:00 a 13:00. El sábado 6, la tercera práctica libre se disputará de 7:30 a 8:30, seguida de la clasificación de 11:00 a 12:00. La carrera del domingo 7 de junio largará a las 10:00. Ninguna de las instancias podrá verse en vivo por televisión abierta en la Argentina; Fox Sports emitirá un relato de las pruebas en su programa Telemétrico y, horas después, reproducirá la actividad.