El fútbol suele regalar historias de revancha y Lionel Messi tendrá una de las más significativas de toda su carrera. Este 19 de julio, cuando Argentina dispute la final del Mundial 2026 frente a España, el capitán albiceleste volverá a jugar en el MetLife Stadium de Nueva York, un estadio que guarda uno de los capítulos más dolorosos de su recorrido con la Selección.
Fue allí donde el rosarino disputó la final de la Copa América Centenario 2016 frente a Chile, un partido que terminó igualado sin goles tras 120 minutos y que volvió a escaparse en la definición por penales. La derrota por 4-2 profundizó una herida que ya venía abierta después de la final del Mundial de Brasil 2014 y de la Copa América de Chile 2015.
Aquella noche, Messi tampoco pudo cambiar la historia. Erró su penal en la serie y quedó inmortalizada una imagen que recorrió el mundo: sentado sobre el césped, completamente abatido, mientras era consolado por Sergio Agüero luego de una nueva frustración con la camiseta argentina.
Pero el golpe más fuerte llegó minutos después. En los pasillos del estadio, visiblemente afectado, sorprendió al anunciar que dejaba la Selección.
"Ya está. Se terminó para mí la Selección. Es por el bien de todos, por mí y por todos", dijo en aquel momento, convencido de que no volvería a vestir la camiseta argentina.
El capitán también asumió toda la responsabilidad por la derrota y dejó frases que reflejaban el duro momento que atravesaba.
"Ya lo intenté mucho. Me duele más que a ninguno no poder ser campeón con Argentina. Ya son cuatro finales, no es para mí".
Y agregó:
"Es una tristeza muy grande. Encima me toca errar el penal a mí".
Sin embargo, aquella despedida duró poco. Apenas dos meses después, Messi dio marcha atrás y regresó a la Selección con energías renovadas. Su vuelta se produjo el 1 de septiembre de 2016, en Mendoza, donde marcó el gol del triunfo por 1-0 ante Uruguay en las Eliminatorias rumbo al Mundial de Rusia 2018.
Desde entonces comenzó la etapa más exitosa de su historia con la camiseta albiceleste. Aunque la Copa América de 2019 terminó sin el título, el equipo logró cambiar el rumbo y Messi terminó levantando cuatro trofeos con Argentina, consolidándose definitivamente como el máximo referente de una generación inolvidable.
Ahora, diez años después de aquella noche que parecía marcar el final de un ciclo, el destino lo devuelve al mismo escenario. El MetLife Stadium ya no representa únicamente el lugar donde lloró, falló un penal y anunció su retiro internacional: puede convertirse en el estadio donde cierre el círculo de la manera más soñada, levantando otra Copa del Mundo y transformando el peor recuerdo de su carrera en una de sus mayores alegrías.