El golpe en La Bombonera fue más que deportivo. River Plate cayó 2-0 ante Boca Juniors por la fecha 15 del Torneo Clausura 2025 y el impacto va mucho más allá del orgullo: el equipo de Marcelo Gallardo quedó al borde de perder su lugar en la próxima Copa Libertadores.
A pesar de que el Millonario todavía se mantiene en zona de repechaje, ocupando la tercera posición de la tabla anual con 52 puntos, su situación pende de un hilo. Si Deportivo Riestra o Argentinos Juniors ganan sus respectivos compromisos, River será desplazado y quedará relegado a los puestos de Copa Sudamericana 2026.
El panorama se agravó por la preocupante racha: el conjunto de Núñez acumula cinco derrotas en los últimos seis partidos, una seguidilla que lo hundió hasta el sexto lugar de la Zona B con apenas 21 puntos. La caída en el Superclásico también lo dejó sin chances de alcanzar el segundo puesto de la tabla anual, posición que otorgaba el último boleto directo a la fase de grupos del certamen continental.
Ahora, la ecuación es simple, pero cruel: River solo podrá jugar la fase de grupos de la Libertadores si se consagra campeón del Torneo Clausura o si alguno de los ya clasificados (Boca, Rosario Central, Platense o Independiente Rivadavia) repite título, lo que liberaría una plaza.
Mientras tanto, el equipo de Gallardo se aferra a su última carta: terminar tercero en la tabla general para disputar el repechaje y no despedirse del torneo que marcó su era dorada.
La última fecha será una final en sí misma: River visitará a Vélez en Liniers, en un duelo que puede definir su futuro inmediato y, quizás, el desenlace emocional de un ciclo que hoy tambalea.