El Albo escribió una página destacada en la Copa Argentina al eliminar a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, un rival de la máxima categoría, en el segundo partido con el vasco Juan Manuel Azconzábal como DT. El equipo salteño se impuso por 4 a 3 en la definición por penales luego de empatar 0 a 0 en los 90 minutos, en el estadio de estadio de Los Andes.
El primer tiempo mostró a los mendocinos mejor plantados, con mayor control de la pelota y presencia en campo rival, generando las situaciones más claras. La más nítida de ellas estuvo en los pies de Mondino, que tuvo el 1 a 0, pero se encontró con una gran respuesta de Federico Papaleo, quien sostuvo al Albo en el momento más complicado del partido.
En el complemento, Gimnasia y Tiro mostró un poco más de ímpetu en ataque e intentó adelantarse en el campo, aunque no logró capitalizar sus aproximaciones. Del otro lado, el conjunto mendocino no bajó la intensidad, mantuvo la presión alta y generaba peligro con insistencia. En ese tramo, volvió a aparecer la figura de Papaleo, firme y seguro bajo los tres palos, para sostener el cero y mantener con vida al equipo salteño.
La historia se definió desde los doce pasos, en una serie cargada de tensión e imprecisiones. De los primeros diez penales se erraron seis, reflejando la presión del momento, aunque Papaleo se volvió a lucir atajando tres de las ejecuciones de los mendocinos.
Ya en el “uno a uno”, el Albo fue más efectivo, convirtió sus dos ejecuciones y terminó quedándose con la clasificación tras el fallo de Mondino en el conjunto mendocino.
El 4 a 3 final desató el festejo del plantel salteño, que no solo avanzó de ronda, sino que logró un triunfo de peso ante un equipo de Primera División, en el segundo partido del ciclo de Azconzábal tras la salida de Fernando Quiroz.
Ahora, el desafío será aún mayor. En la próxima instancia, Gimnasia y Tiro se medirá con Vélez Sarsfield, en busca de otro batacazo que le permita seguir avanzando en el certamen.