El arbitraje argentino sumará un nuevo capítulo en el Mundial 2026 con la presentación de Darío Herrera como juez principal. La FIFA lo eligió para conducir el encuentro que disputarán Bélgica e Irán por la segunda jornada del Grupo G, en lo que será su debut absoluto como árbitro central en una Copa del Mundo.
El compromiso está programado para el 21 de junio a las 16 y se jugará en el Los Angeles Stadium, escenario que será testigo del estreno mundialista del neuquino en una de las competencias más importantes del calendario futbolístico.
Herrera no estará solo en esta experiencia. La terna arbitral argentina se completará con Cristian Navarro y Gabriel Chade, quienes se desempeñarán como asistentes y compartirán la responsabilidad de impartir justicia en un partido que puede resultar determinante para el futuro de la zona.
La designación representa un importante reconocimiento para el colegiado argentino, que llega al torneo tras varios años de trayectoria tanto en el ámbito local como en competencias internacionales organizadas por la Conmebol y la FIFA.
A su vez, el equipo arbitral contará con la participación de los japoneses Yusuke Araki y Jun Mihara, quienes fueron designados como cuarto y quinto árbitro, respectivamente.
El encuentro aparece como uno de los más atractivos de la fecha dentro del Grupo G, ya que ninguno de los dos seleccionados logró ganar en su estreno y ambos necesitan sumar de a tres para acomodarse en la pelea por los boletos a la próxima fase.
Bélgica comenzó su participación con un empate frente a Egipto, mientras que Irán también igualó en su presentación ante Nueva Zelanda. Esa paridad inicial dejó abierta la definición del grupo y convirtió al choque de la segunda fecha en una cita clave para las aspiraciones de todos los equipos involucrados.
En ese contexto, Herrera afrontará una prueba de máxima exigencia en su primera aparición mundialista, con la responsabilidad de conducir un partido que podría tener incidencia directa en la lucha por la clasificación.
Herrera, polémico
Más allá del reconocimiento internacional que implica esta designación, Herrera suele estar en el centro de las discusiones arbitrales en el fútbol argentino. Una de las polémicas más recordadas de los últimos meses ocurrió en el Superclásico disputado en abril en el estadio Monumental, cuando no sancionó un penal reclamado por River en los minutos finales.
En aquella acción, Lautaro Blanco empujó dentro del área a Lucas Martínez Quarta durante el tiempo agregado, una jugada que provocó una fuerte reacción de jugadores e hinchas locales. Pese a las protestas, el VAR no intervino ni convocó al árbitro para revisar la acción, por lo que el encuentro continuó sin modificaciones y la decisión generó una intensa controversia en el ámbito futbolístico.