Mientras en River le buscan una salida para la segunda parte de la temporada, Matías Galarza Fonda atraviesa un presente completamente diferente con la camiseta de Paraguay. El mediocampista fue uno de los puntos más altos del equipo dirigido por Gustavo Alfaro en la histórica eliminación de Alemania por penales y continúa consolidándose como una de las revelaciones del Mundial 2026.
Su realidad contrasta con el paso que tuvo por el conjunto de Núñez. Desde que llegó procedente de Talleres, a mediados del año pasado, nunca consiguió afianzarse. Disputó apenas 14 partidos oficiales, no marcó goles y tampoco logró el nivel esperado para una incorporación por la que River desembolsó cerca de cuatro millones de euros.
A ese rendimiento irregular se sumaron errores puntuales —como el recordado frente a Racing— y actuaciones que nunca terminaron de convencer ni al cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet ni a la dirigencia. Por eso, su nombre apareció entre los futbolistas que no serán tenidos en cuenta para el nuevo proyecto deportivo.
Un futuro incierto en Núñez
Tras su préstamo en Atlanta United, donde tampoco logró consolidarse, el club estadounidense decidió no ejecutar la opción de compra, por lo que Galarza Fonda deberá regresar a River una vez finalice su participación en el Mundial.
Si la situación no cambia, el paraguayo se incorporará al grupo de jugadores apartados que trabaja en el predio que River posee junto a la avenida Cantilo, mientras el plantel principal realiza la pretemporada en Alicante, España.
En ese sector ya entrenan futbolistas como Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Maximiliano Salas, Giuliano Galoppo, Ian Subiabre y Santiago Lencina. En cambio, Paulo Díaz y Maximiliano Meza ya resolvieron sus respectivas salidas hacia Atlanta United e Independiente.
Paraguay le devolvió la confianza
Muy distinta es la historia que vive con la camiseta albirroja. Galarza Fonda se convirtió en una pieza importante del equipo de Gustavo Alfaro y viene respondiendo con actuaciones decisivas.
Durante la fase de grupos fue el autor del gol frente a Turquía que aseguró la clasificación paraguaya y, además, fue elegido como la figura de aquel encuentro.
Este lunes volvió a destacarse en uno de los partidos más importantes del campeonato. Disputó los 120 minutos frente a Alemania, tuvo un gran despliegue en el mediocampo y, en la definición desde los doce pasos, mostró toda su personalidad al convertir su penal frente a Manuel Neuer.
El contraste es evidente: mientras River analiza su futuro y busca una salida, el Mundial le ofrece a Galarza Fonda la oportunidad de revalorizarse en el escenario más importante del fútbol y abrir la puerta a un nuevo destino cuando finalice la Copa del Mundo.