El Club Luján, de la Primera C del fútbol argentino, informó el fallecimiento de Santiago “Pulga” Fredes, su entrenador, a los 35 años, luego de ser declarado con muerte cerebral.
El director técnico llevaba una semana internado con un delicado estado de salud y desde el conjunto bonaerense habían señalado que se encontraba recibiendo atención en base al diagnóstico médico que le habían realizado. Desde la AFA y otros equipos enviaron mensajes a la familia y al Lujanero.
El DT había sido diagnosticado con el síndrome de Guillain-Barré, el cual afecta de dos formas diferentes el sistema nervioso de una persona y le genera un cuadro que puede darle una muerte repentina, según indicó El Gráfico. Días antes había percibido debilidad muscular y pérdida de la sensibilidad. Atendido el Sanatorio Austral de Pilar, se confirmó esta enfermedad.
Pese a permanecer hospitalizado varios días, su cuadro no logró revertirse y finalmente falleció.
“El Pulga nos deja una huella imborrable como jugador, entrenador y formador”, expresó Luján en un comunicado institucional.
Allí también destacaron su “entrega, pasión y calidad humana”, valores que marcaron su paso por el club.
Fredes venía de completar una gran campaña en 2025, donde el Lujanero terminó segundo en su zona y avanzó hasta los cuartos de final del Reducido.
Con 14 victorias en 19 partidos, su equipo había sido una de las revelaciones del torneo. Desde su internación, el plantel continúo trabajando bajo el resto del cuerpo técnico de cara a la temporada 2026.
Hace pocas semanas, el club había anunciado la renovación del DT con un video emotivo. Fredes había prometido ir por “una nueva ilusión” y buscar el salto de categoría que el Lujanero persigue desde hace años.
Su vínculo con el club era profundo: formado en Vélez, debutó profesionalmente en Luján en 2011 y regresó varias veces a lo largo de su carrera.
Pasó por Flandria, Defensores Unidos y Excursionistas, hasta que en 2018 volvió definitivamente para retirarse y ponerse el buzo de entrenador. Primero fue coordinador de inferiores y luego asumió la Primera en 2025.
Uno de los momentos más recordados de su etapa como jugador fue el penal decisivo “picado” en la final por la permanencia ante San Miguel en 2013, acción que salvó a Luján del descenso a la Primera D y quedó grabada en la memoria de los hinchas.
En medio del dolor, el club suspendió todas las actividades en su sede social.

