Candelaria Escalante, con el uniforme de Miami Dade Sharks
Salteños por el mundo

Del afiche callejero al diamante en Miami: la historia de Candela Escalante

Dejó la gimnasia rítmica por el softbol tras un hallazgo fortuito y hoy, a los 24 años, la salteña estudia y juega en Estados Unidos, tras ser bicampeona sudamericana con la selección argentina.

Fabio Ramayo
por Fabio Ramayo 14 Noviembre de 2025
14 Noviembre de 2025

Dicen que en la vida todo pasa por algo. Y para Candela Escalante, el haber encontrado un afiche del club Los Cachorros en la calle no fue casualidad, sino que fue un catalizador que la llevó a cambiar la gimnasia rítmica por el softbol y disfrutar del brillante presente que hoy tiene.

De pequeña, inició su camino jugando al béisbol en este club de zona sur casi como por descarte, porque a ella no le gustaba ensuciarse. Pero por influencia de toda su familia, terminó encontrando su destino dentro de un diamante de tierra y alcanzando el bicampeonato sudamericano con la selección argentina de softbol.

Ahora, a sus 24 años, Candela actualmente reside en Miami, donde combina el estudio con el deporte. Algo que le lleva mucha entrega y sacrificio, pero que no le cuesta llevar adelante, ya que está haciendo lo que más le gusta y aprendiendo en un mundo nuevo para ella.

La foto oficial de Candela para Miami Dade Sharks, con la bandera argentina
La foto oficial de Candela para Miami Dade Sharks, con la bandera argentina

Primeros pasos en Miami

Cuando llegó a Estados Unidos no sabía nada de inglés, pero la voluntad fue más grande que el miedo y fue para adelante. Durante el primer semestre en la Miami Dade College, Candela se enfocó en aprender a hablar el idioma para desenvolverse y para poder comenzar a cursar la carrera que eligió.

“Yo comencé a tomar las clases de mi carrera recién en el segundo semestre, cuando ya sabía un poco más del idioma. Me ayudó mucho escuchar a mis compañeras en el día a día para aprender. Y hoy no te digo que soy totalmente fluida, pero puedo hablarlo y entenderlo”, explicó.

A la hora de relatar el impacto que causó en ella el cambio de vivir en Salta a irse a Miami, Candela hizo hincapié en la forma de ser de la gente.

Candela como catcher, posición en la que juega actualmente
Candela como catcher, posición en la que juega actualmente

“Fue un cambio total. Otra cultura totalmente distinta. Uno como argentino está súper acostumbrado a la calidez de las personas, y acá la gente es todo lo contrario, es súper fría, es todo distinto la verdad. Por ahí eso sí me costó mucho, pero encontré amigos argentinos en el equipo de fútbol de la universidad, así que me hice muy cercana a ellos. Compartimos un montón y nos fuimos apoyando”, indicó Escalante.

Actualmente Candela convive con dos compañeras brasileñas, dos estadounidenses y una sueca, y señaló que la presencia de ellas influyó mucho para conocer otras culturas e idiomas. “Estoy aprendiendo un poco de todo. Las brasileñas me hablan en portugués y yo les hablo en español y nos entendemos. Y mi roomie, con la que yo comparto habitación, es la sueca pero la verdad que el sueco es imposible de entender”, añadió un poco resignada.

Candela con la escuadra completa de Miami Dade Sharks
Candela con la escuadra completa de Miami Dade Sharks

Sin tiempo para extrañar

Si la semana tiene siete días, Candela estaría necesitando una de ocho mínimo, por todas las actividades que debe realizar en la semana.

Por un lado lo deportivo, que consta de entrenamientos toda la semana, tres días de gimnasio bien temprano antes de ir a la universidad y los partidos de los martes, jueves y sábados cuando están en temporada, sumado a las horas de viaje cuando juegan de visitantes.

Por otra parte, la vida universitaria, con clases luego de la jornada matutina de gimnasio y tres días de estudio en la biblioteca de estudiantes. 

A esto se le suma la vida cotidiana en el departamento que comparte con sus compañeras, donde se tienen que repartir los quehaceres diarios. 

Solo los domingos tiene libre, para descansar un poco, respirar y organizarse para la semana siguiente.

En los recesos de verano, Candela vuelve a vestir los colores de Cachorros
En los recesos de verano, Candela vuelve a vestir los colores de Cachorros

“Al principio costaba pero uno le va agarrando la mano. Es importante descansar y alimentarse bien, porque sino después aparecen las lesiones. La actividad física que tenemos es mucha y las horas de descanso pocas, por eso es que al principio cuesta coordinar el estudio con el deporte”, indicó Candela.

Además, de eso también tiene que tener en cuenta las notas, porque si no mantienen su rendimiento académico no son elegibles para jugar.

“A mi la verdad que me gusta mucho, porque los días se pasan rápido. La rutina te lleva a mantenerte concentrada y no te da tiempo de pensar o de extrañar. Porque por ahí, cuando uno pasa el tiempo sin hacer nada, es cuando empieza a extrañar o a querer volverse a la casa", explicó.

"Estoy estudiando una carrera que se llama Excercise Science, que me da salidas a profesiones como psicología deportiva, nutrición o profe de educación fìsica. El año que viene termino mis dos años de junior college y ahora estoy en búsqueda de otra universidad para poder hacer una de las tres especializaciones que mencioné"

Familia de peloteros y un folleto que lo cambió todo

Candela desde pequeña estuvo influenciada por el béisbol y el softbol, ya que en su familia todos juegan estos deportes. Sin embargo, ella y su hermana Malena iban a contramano de todos ellos porque practicaban otras disciplinas. Hasta que un día, por un folleto que encontraron en la calle, todo cambió.

Candela, en sus primeros años jugando para Cachorros
Candela, en sus primeros años jugando para Cachorros

“Yo hacía gimnasia rítmica y mi hermana tenis, pero yo me había quedado sin profesora y ella ya se había cansado de la raqueta. Y una tarde que fuimos a comprar al almacén vi un folleto de béisbol en el club Los Cachorros y se lo doy a mi hermana, y le digo 'mirá, podrías ir a aprender vos que estás buscando nuevo deporte”, relató Candela.

La familia Escalante, tras una torneo en Cachorros
La familia Escalante, tras una torneo en Cachorros

Si bien lo había dicho en broma, su hermana se animó primero y comenzó a agarrarle la mano. “A mi no me gustaba la tierra y no me veía en este deporte. Yo siempre estaba bien peinada, toda limpia. Pero los entrenadores me decían que vaya, que pruebe, porque era la única de mi familia que no jugaba porque hasta mi hermanito de dos años y medio lo hacía. Entonces dije 'bueno, pruebo pero si no me gusta lo dejo”, explicó.

Y así, sin saberlo, Candela comenzó su camino en Cachorros que la llevó hasta donde está ahora jugando para los Miami Dade Sharks, con la versatilidad de jugar de tercera base o catcher.

La jugadora salteña arrancó con 11 años jugando béisbol, luego pasó al softbol que la llevó a jugar torneos nacionales en Buenos Aires.

Escalante como tercera base
Escalante como tercera base

Eso le sirvió de vidriera como para empezar a mostrar su habilidad y luego ser convocada por el combinado nacional en 2015.

Vivió en Paraná desde el 2016 al 2020 fogueando su talento en la meca del softbol argentino, alternando entre juegos del campeonato local y competencias con la selección argentina mayor, logrando el bicampeonato sudamericano como el mayor de los logros hasta el momento.

Escalante con el seleccionado argentino
Escalante con el seleccionado argentino

Siempre tuve en mi cabeza venir a Miami, siempre lo veía como opción. La verdad es que para una jugadora argentina es súper difícil llegar hasta acá. Antes de lograrlo, había intentado un par de veces llegar pero bueno, tenés que hablar con los coaches, mandarles videos de si les gusta o no tu juego, además de hacer un montón de papeles. Pero el año pasado me contactó esta coach y me dijo si quería venir. Me contó más o menos cómo era, así que me vine. Emocionada, la verdad, porque era algo que yo quería desde hace bastante y lo pude conseguir”, comentó con nostalgia Candela.

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