Gimnasia y Tiro consiguió un triunfo que vale mucho más que tres puntos. Luego de una semana marcada por la crisis institucional y el conflicto económico que atraviesa el club, el conjunto salteño derrotó 2 a 1 a Colegiales como visitante, volvió a la victoria y quedó, de manera provisoria, a apenas un punto de la zona de clasificación al Reducido de la Zona B de la Primera Nacional.
Los días previos al encuentro estuvieron lejos de ser tranquilos en la institución de la Vicente López. Primero, el plantel profesional hizo público un duro comunicado en el que denunció el atraso de dos meses en el pago de los salarios y cuestionó el accionar de la dirigencia, al advertir una situación de "desidia y abandono dirigencial".
La crisis escaló poco después con la renuncia en bloque de los integrantes de la Subcomisión de Fútbol. A través de un extenso escrito, los dirigentes señalaron que la decisión fue "profundamente meditada" y que respondía a meses de reclamos sin respuestas por parte de la conducción del club. Mientras tanto, la dirigencia trabaja en la conformación de un nuevo Departamento de Fútbol, que, según trascendió, estaría integrado por los exjugadores Guido Milán y Walter Busse junto a los vicepresidentes Alberto Villagra y Jorge Di Bez.
En ese contexto de incertidumbre, el equipo logró abstraerse de los problemas y enfocarse en lo deportivo. Desde el inicio mostró personalidad y encontró la ventaja gracias a Juan Galetto, quien aprovechó una de las primeras oportunidades para poner en ventaja al albo.
Sin embargo, Colegiales reaccionó antes del entretiempo y alcanzó la igualdad mediante Leonardo González, dejando el partido completamente abierto para la segunda mitad.
Cuando el empate parecía sellado, Gimnasia y Tiro volvió a golpear en el momento indicado. Franco Nicolás Sivetti apareció para convertir el 2 a 1 definitivo y desatar el festejo del conjunto salteño, que consiguió una victoria tan necesaria en lo futbolístico como en lo anímico.
El Albo sumó tres puntos de enorme valor para seguir prendido en la pelea por un lugar en el Reducido y ahora buscará ratificar la levantada cuando reciba a Patronato en la próxima fecha, con la expectativa de que el alivio deportivo también sirva para empezar a descomprimir un presente institucional que todavía está lejos de encontrar estabilidad.