La atmósfera en el Club Atlético Boca Juniors se espesa con una nueva controversia judicial que apunta directamente a su presidente, Juan Román Riquelme. Un manto de sospecha, tejido con acusaciones de administración fraudulenta, se cierne sobre la gestión del ídolo xeneize, avivando las llamas de una interna que parece no dar tregua.
Walter Federico Klix, funcionario del Ministerio de Seguridad y figura cercana a Patricia Bullrich, ha presentado una denuncia penal contra Riquelme, profundizando así una confrontación que ya había tenido un capítulo previo meses atrás. La acusación, de ser comprobada, podría sacudir los cimientos del club y poner en jaque la reputación del máximo dirigente.
Acusaciones y evidencias
Klix, con la determinación de quien cree poseer la verdad, afirma tener las pruebas necesarias para demostrar la existencia de un "mercado negro con un esquema mafioso" orquestado por Riquelme. Según sus palabras, este entramado ilícito se dedica a "manipular y distribuir entradas" de manera fraudulenta. Para respaldar sus afirmaciones, Klix asegura contar con el testimonio de "más de 100 testigos", así como con chats y videos que evidenciarían las irregularidades.

No es la primera vez que Klix apunta contra Riquelme. En mayo de 2025, ya lo había denunciado por presunta asociación ilícita, una acusación que, sumada a la actual, dibuja un panorama complejo y preocupante para el futuro del presidente de Boca Juniors. La sombra de la duda se extiende sobre su gestión, mientras la investigación judicial sigue su curso.
La presentación judicial, solicita una investigación exhaustiva sobre supuestas irregularidades en el manejo de abonos y carnets de socios, así como sobre la misteriosa desaparición de 50.000 prendas deportivas. Un desfalco que, de confirmarse, podría tener consecuencias devastadoras para las arcas del club.