¿Qué pasará con Napoleón?

Di Carlo asumió formalmente como presidente de River y puso en stand-by la continuidad de Gallardo

El futuro del Muñeco dependerá de lo que suceda el domingo en el Superclásico con Boca en la Bombonera.

Por Redacción Gente de Salta

Stéfano Di Carlo asumió formalmente este lunes las riendas de River. — NA

El nuevo presidente de River Plate, Stefano Di Carlo, asumió este lunes al frente del club de Núñez con un mensaje que buscó combinar autocrítica y optimismo. Reconoció que el equipo atraviesa “un momento que no es bueno”, pero aseguró que la unidad entre jugadores, dirigentes y cuerpo técnico será clave para revertir la situación.

“Sabemos que estamos en un momento evidentemente no bueno. El hincha de River no está acostumbrado a este presente, y no nos gusta. No nos representa desde el punto de vista de la manera de juego, pero esto forma parte de un proyecto, y los proyectos tienen etapas. Lo importante es tener claro el norte”, expresó Di Carlo, de 36 años, durante su primera conferencia como mandatario.

El dirigente, que se impuso en las elecciones del sábado con un contundente 61,77% de los votos, subrayó que el club atraviesa una transición institucional que busca sostener el modelo iniciado por Rodolfo D’Onofrio y continuado por Jorge Brito.

“Tenemos un plan. Este proceso que comenzó con D’Onofrio va a seguir. No hay que confundirse. Todos en River vemos lo mismo, sabemos qué hay que corregir y lo vamos a hacer”, afirmó.

Un gesto hacia Tapia y una foto con lectura política

Durante la ceremonia, Di Carlo también elogió la gestión de Claudio “Chiqui” Tapia al frente de la AFA, un gesto que no pasó inadvertido.

“Los riverplatenses estamos orgullosos de aportar nuestro estadio a la Selección argentina, que logró su segunda Copa del Mundo”, destacó el flamante presidente.

La frase fue seguida de una imagen que dejó tela para cortar: Tapia subió al escenario y entregó un obsequio al ex y al actual mandatario.
Una escena cargada de simbolismo —y de conveniencia institucional—, en un contexto donde las relaciones entre los clubes y la AFA parecen cada vez más políticas.

El comentario resulta llamativo: el propio Tapia, quien suele mostrarse reacio a las voces disidentes, recibió con cortesía al nuevo titular de River, un dirigente que llega con discurso conciliador en tiempos de desconfianza.

Chiqui Tapia junto a Stéfano Di Carlo.

Brito se despidió y elogió a su sucesor

Por su parte, el presidente saliente, Jorge Brito, dejó un mensaje de continuidad y emoción:

“Hace muchos años que venimos trabajando para que este proyecto sea posible. Stefano es una persona distinta a todos. River fue su casa desde siempre. Estoy convencido de que será un gran presidente.”

Brito entregó la conducción tras firmar el acta formal y recibir una placa de reconocimiento, en una jornada cargada de institucionalidad y gestos políticos.

Gallardo, en la cuerda floja

Pero el contexto deportivo no dio respiro ni en el día de la asunción. River llega a este cambio de mando golpeado por la derrota ante Gimnasia, en medio de una racha negativa que ya desató malestar entre los hinchas.
El clima interno se vuelve cada vez más tenso, y la continuidad de Marcelo Gallardo para 2026 —antes incuestionable— comenzó a ponerse en duda.

Horas después de su victoria electoral, Di Carlo había sido claro:

“Volver a obtener resultados deportivos es nuestra prioridad absoluta. Estamos atravesando un mal momento que no nos gusta ni al que estamos acostumbrados. Vamos a trabajar en eso y haremos las evaluaciones al final de la competencia.”

En otras palabras, el nuevo presidente dejó abierta la puerta para una revisión del ciclo Gallardo, un gesto que hasta hace poco habría sido impensado en el club de Núñez.