En 2013, Novak Djokovic vivió una situación inesperada durante una visita a la Bombonera. El serbio, invitado junto a Rafael Nadal para presenciar el partido entre Boca y All Boys por el Torneo Inicial, participó en una breve exhibición de penales durante el entretiempo. Lo que debía ser un momento distendido se convirtió en una escena insólita: las tribunas lo abuchearon de manera unánime.
Cuando llegó su turno de ejecutar el penal, el público estalló en silbidos. Para completar la sorpresa, el arquero atajó su remate y el estadio celebró con euforia. Djokovic, visiblemente desconcertado, se pasó buena parte del entretiempo conversando con quienes tenía alrededor, tratando de entender qué había generado semejante reacción.
La razón del abucheo, revelada tiempo después
El propio Mauricio Macri, por entonces expresidente de Boca, explicó años más tarde qué motivó el rechazo de los hinchas. En una publicación en redes desde Doha, recordó el episodio y mencionó que los fanáticos reaccionaron porque días antes el tenista había aceptado un carnet de San Lorenzo.
Previo a aquel encuentro, Macri le había obsequiado a Djokovic una camiseta de Boca. Pero el serbio, admirador del Papa Francisco, pidió también la casaca de San Lorenzo. Poco después, empezó a circular una credencial del “Ciclón” a su nombre, lo que encendió el malestar entre los simpatizantes xeneizes.
Esa imagen viralizada fue suficiente para que los hinchas lo recibieran con silbidos en su visita al estadio. Incluso, mientras Djokovic y Nadal disputaban los penales, parte del público aprovechó para entonar cánticos contra su clásico rival, dando lugar a una de las anécdotas más recordadas de aquella jornada.