El Inter de Porto Alegre atraviesa días convulsionados tanto en lo deportivo como en lo institucional. La salida de Ramón Díaz y el desembarco de Abel Braga, lejos de aportar calma, profundizaron el clima de tensión en el club brasileño.
“Yo sí fui”: Ramón lo dejó en zona de descenso
La dirigencia anunció recientemente la rescisión del contrato del técnico argentino, decisión que también alcanzó a su grupo de trabajo: su asistente e hijo, Emiliano Díaz, además de Osmar Ferreyra, Bruno Urribarri, el preparador físico Diego Pereira y el analista Juan Romanazzi. El ciclo del exentrenador de River fue breve y marcado por altibajos en el Brasileirao, donde el equipo nunca consiguió regularidad ni una identidad clara de juego, alimentando rumores sobre su inminente partida que finalmente se confirmaron con el comunicado oficial.
Nuevo DT, polémico desde el primer día
En ese contexto, los directivos sellaron el regreso de Abel Braga para liderar su séptima etapa al mando del equipo, luego de la dura derrota por 5-1 frente a Vasco da Gama que dejó a Inter en zona de descenso. Sin embargo, su presentación quedó empañada por una frase que generó una fuerte oleada de críticas a nivel nacional. Al referirse al color rosa en la indumentaria del plantel, el técnico lanzó un comentario homofóbico que desató indignación inmediata. Aunque luego ofreció disculpas públicas y aseguró que no buscó ofender, sus palabras ya habían encendido un debate sobre la responsabilidad de las figuras del deporte y el respeto a la diversidad.
Repudio de todos, incluido el rival acérrimo
El impacto del episodio incluso alcanzó al clásico rival: Gremio emitió un comunicado reafirmando su compromiso con la inclusión y condenando cualquier expresión discriminatoria, lo que añadió tensión a un momento ya delicado para el Inter.
Entre la salida abrupta de Díaz, el conflictivo retorno de Braga y la necesidad urgente de mejorar resultados, el club se encuentra en plena encrucijada, obligado a reorganizar su proyecto deportivo y a recomponer su imagen en un escenario cada vez más complejo.