Se le fue la mano

El colmo de los colmos: una leyenda de la Selección uruguaya reclama ¡una quinta estrella! para la celeste

Diego Lugano volvió a generar debate en el mundo del fútbol al insistir con que Uruguay debería tener reconocido un título mundial más, además de los títulos olímpicos que los orientales insisten en sumar. El excapitán charrúa defendió el valor histórico del Mundialito de 1980 y sostuvo que existe un argumento sólido para considerarlo equivalente a una Copa del Mundo.

Por Redacción Gente de Salta

La Selección uruguaya, envuelta en otra polémica por los mundiales que se agencian de manera antojadiza sus referentes. — Archivo

Lejos de bajar el tono de sus declaraciones, Diego Lugano volvió a quedar en el centro de la escena por una polémica vinculada a la historia de la selección uruguaya. Tras sus recientes cuestionamientos al título conseguido por Argentina en Qatar 2022, el ex defensor reabrió un viejo debate sobre la cantidad de campeonatos mundiales que, a su entender, posee la celeste.

Durante una entrevista con Canal 5 de Uruguay, el excapitán sostuvo que la discusión ya no pasa por si el seleccionado uruguayo tiene cuatro títulos mundiales (incluyen los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928), sino por la posibilidad de sumar uno más a su palmarés.

"La duda es si tenemos cuatro o cinco mundiales", afirmó Lugano al referirse al denominado Mundialito de 1980-81, torneo que se organizó en Montevideo para celebrar los 50 años de la primera Copa del Mundo y que reunió a todas las selecciones campeonas hasta ese momento.

Aquel certamen contó con la presencia de las principales potencias de la época y terminó con Uruguay levantando el trofeo luego de derrotar 2-1 a Brasil en la final disputada en el estadio Centenario.

Para Lugano, el prestigio y la relevancia de aquella competencia justifican que sea considerada al mismo nivel que un Mundial tradicional. Incluso aseguró que se trató de una de las competencias más importantes que haya albergado el fútbol internacional.

El ex futbolista también argumentó que el valor histórico de los torneos no debería modificarse por los cambios de formato o de denominación que se producen con el paso de los años. Según explicó, la trascendencia de una competición debe analizarse dentro del contexto en que fue disputada y no a partir de criterios posteriores.

En ese sentido, utilizó una comparación con el fútbol de clubes para respaldar su postura. Recordó que fue campeón de la primera edición del actual Mundial de Clubes con São Paulo en 2005 y se preguntó si eso implica desconocer los títulos internacionales obtenidos anteriormente por instituciones como Boca, River, Racing, Independiente o Olimpia cuando la competencia tenía otro formato y otro nombre.

Las declaraciones del ex zaguero reavivaron una discusión histórica entre los aficionados y especialistas, especialmente porque la FIFA reconoce oficialmente a Uruguay como campeón mundial en cuatro oportunidades, considerando los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 junto a los Mundiales de 1930 y 1950.

Una vez más, el debate sobre la cantidad de estrellas que deberían figurar sobre el escudo uruguayo volvió a instalarse en la previa de una nueva Copa del Mundo.