Se dice que los clásicos no tienen lógica y son partidos aparte, donde poco importan los antecedentes recientes ni los contextos que los preceden. Y esto quedó demostrado en el duelo que Central Norte venció a Gimnasia y Tiro por 1 a 0 en la tarde del domingo por la séptima fecha del torneo de la Primera Nacional 2026, con gol de Julián López de cabeza a los 6 minutos de juego, enmudeciendo a los miles de hinchas albos que asistieron al Gigante del Norte (se jugó solo con público local por disposición de los organismos de seguridad).
Y es que el cuervo, que venía de convertir un solo gol en el año, y de registrar en su haber una única alegría (de local en el Martearena por la mínima diferencia frente a All Boys) le bajó el copete a un albo que venía envalentonado y a la espera de un triunfo que lo deposite en soledad en la cima de su grupo.
De un lado, el urgido, del otro, el sobrado. Pero como el fútbol es tan impredecible como impensado, fue Central Norte el que sometió desde el arranque a un Gimnasia y Tiro desorientado y desconocido, que no fue una sombra de aquel que había arrancado el torneo de manera óptima y con solidez, sobre todo defensiva, aquella fortaleza que había caracterizado al equipo de Fernando "Teté" Quiroz desde 2025, y que esta vez brilló por su ausencia, mostrándose endeble y vulnerable.
Tal es así que el arquero Joaquín Papapelo se erigió como determinante en varios pasajes del partido para que la victoria del azabache no presente un score más abultado, sobre todo conteniéndole el penal al retornado Pedro Sanz en el complemento, que la hinchada millonaria festejó como un gol, y que hubiese significado el cierre prematuro de la persiana del partido de haberse colado el balón en el fondo de la red.
Con el gol tempranero del recuperado goleador Julián López, el mismo que le había dado el triunfo al cuervo ante el albo de Floresta hace siete días, Central Norte se llevó el clásico y se infló de optimismo para lo que viene, escapando de la incómoda zona de los puestos bajos, y llenando de dudas a un Gimnasia que viene de sufrir su segunda caída en fila tras un arranque prometedor con tres triunfos y un empate (la fecha pasada fue víctima de Nueva Chicago en Mataderos) y que cortó una racha de más de un año de no caer en su reducto hasta este domingo infranqueable, el David Michel Torino, donde su último traspié data de marzo de 2025.
El elenco del Polaco Bastía revivió y tiene otro semblante, y lo ganó porque se tuvo más confianza, porque fue el que lo buscó con determinación en la mayor parte de los 90 minutos, ante un Gimnasia alicaído que no dio la talla, con bajísimos rendimientos individuales y con un funcionamiento que comienza a preocupar sobremanera.
Al final del partido, los ánimos se caldearon y el juez Felipe Viola les mostró la roja a Kevin Fernández, del cuervo, por doble amonestación, a los 44 minutos del complemento, y luego al ingresado Gabriel Díaz, del albo, en el tercer minuto de adición, cuando el partido se moría y Central Norte desataba su fiesta ganándole un partido clave a Gimnasia y Tiro, en un clásico que dejó a uno moralmente en alza, y al otro herido.
La síntesis
Gimnasia y Tiro 0: Joaquín Papaleo; Ivo Chaves, Manuel Guanini, Gonzalo Soto y Lautaro Montoya; Walter Montoya, Birge, Nicolás Rinaldi y Jonás Aguirre; Rojas y Gordillo.
En el complemento ingresaron Nicolás Contín (por Walter Montoya); Tiago Banega (por Rinaldi); Juan Galetto (por Ivo Chaves); Díaz (por Lautaro Montoya) y Rubén Villarreal (por Aguirre).
Central Norte 1: Enzo Vázquez; Pablo Rosales, Agustín Lamosa, Elías Calderón y Sanz; Matías Moravec, Matías Villarreal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; López y Franco Vedoya.
En el segundo tiempo entraron Kevin Fernández (por Moravec); Agustín Aleo (por Mateo), Agustín Bustinduy (por Mancuso); Francisco Borda (por López) y Leonardo Felissia (por Sanz).
Gol: PT: 6' Julián López (CN).
Incidencias: ST: 44' Expulsado Kevin Fernández (CN), por doble amonestación; 48' Expulsado Gabriel Díaz (GyT), por juego brusco.