La fiesta del clásico del Norte arrancó con escenas de máxima tensión en el estadio Gigante del Norte, donde este domingo se enfrentaron Gimnasia y Tiro y Gimnasia y Esgrima de Jujuy por la fecha 15 de la Primera Nacional, partido que terminó en empate, 1 a 1.
Los problemas comenzaron en la previa del encuentro, cuando hizo su ingreso la barrabrava del conjunto jujeño a la cabecera de las instalaciones del estadio David Michel Torino. En ese momento se produjo un fuerte operativo de seguridad encabezado por efectivos de Infantería de la Policía de Salta, lo que derivó en empujones, corridas y enfrentamientos.
Pese al clima tenso, cerca de mil simpatizantes visitantes habían llegado al Gigante del Norte para acompañar al lobo jujeño en uno de los duelos más atractivos y convocantes de la categoría.
La situación obligó a modificar el cronograma previsto para el partido. Ante los disturbios que seguían desarrollándose en la tribuna, el árbitro Bruno Amiconi decidió retrasar el inicio del encuentro hasta que se normalizara el operativo de seguridad.
En medio del caos, algunos futbolistas de Gimnasia de Jujuy se acercaron rápidamente al sector donde se registraban los incidentes para intentar calmar los ánimos. Los jugadores pidieron a la Policía que frenara las agresiones mientras buscaban tranquilizar a los hinchas visitantes.
Sin embargo, el episodio más llamativo ocurrió durante ese momento de tensión. Según pudo observarse en videos difundidos en redes sociales, un efectivo policial protagonizó un fuerte cruce con Nicolás Dematei, futbolista del conjunto jujeño, e incluso lo desafió a pelear “mano a mano”, en una escena que generó sorpresa e indignación entre los presentes.
Después de varios minutos de incertidumbre, el operativo logró controlar la situación y finalmente el clásico pudo comenzar, aunque el clima quedó marcado por los incidentes ocurridos antes del pitazo inicial.

