La Etapa 2 del Rally Dakar 2026 puso a prueba la resistencia y temple de Luciano Benavides en la categoría Motos. El salteño vivió momentos de máxima tensión cuando, en los kilómetros finales de la especial, sufrió un problema mecánico que casi lo obliga a abandonar.
El inconveniente se produjo por el desprendimiento de la cubierta trasera de su KTM oficial, un contratiempo crítico en un terreno exigente y a gran velocidad. “En los últimos cinco o seis kilómetros empecé a sentir cómo la cubierta me golpeaba el tanque y pensé ‘ya se explota’. En la última recta le supliqué a Dios. Hoy perdimos un poco de tiempo”, relató al cruzar la meta.
A pesar de esta situación, Benavides logró completar la etapa en séptima posición y se mantiene sexto en la clasificación general, manteniendo su lucha por un lugar destacado tras las dos primeras jornadas en Arabia Saudita.
Tras un arranque prometedor en el Prólogo y la Etapa 1, el piloto salteño volvió a la pista con la intención de seguir recortando diferencias. Sin embargo, la rotura del neumático en el sector de refueling alteró por completo su estrategia y puso en riesgo su continuidad en la competencia.
Al llegar al vivac de AlUla, Luciano explicó que el problema se intensificó en los últimos kilómetros, cuando la cubierta comenzó a golpearle la pierna, generando momentos de gran incertidumbre sobre si podría llegar a la meta. “Esta segunda etapa me deja sensaciones muy buenas. Rompí el neumático en el refueling y, si no era inteligente, podía quedarme fuera de carrera. Por eso traté de dar lo mejor, cuidando de no agravar la situación. En los últimos kilómetros el neumático empezó a pegarme en la pierna y pensé que no llegaba. Así que estoy contento de haber completado la etapa. Una más superada”, relató.
Con este desafío superado, Benavides seguirá en carrera con el objetivo de mantenerse entre los mejores de la general, aprendiendo de la experiencia para evitar sobresaltos en las próximas etapas del Dakar 2026.