Lando Simonetti, fundador de La Martina, aseguró que el polista Adolfo Cambiaso posee más talento que Diego Maradona, declaración que generó gran repercusión y volvió a encender la histórica discusión sobre cómo evaluar la habilidad en disciplinas completamente distintas.
“Maradona juega con una pelota grande, sobre el césped, con ambas piernas en contacto con el pasto impecable”, comentó, para luego contrastar esa situación con los desafíos que enfrenta Cambiaso en cada partido de alto handicap.
Simonetti, ligado al polo desde hace muchos años, explicó que las condiciones propias de cada deporte marcan una diferencia significativa.
En su análisis, describió las exigencias del polo profesional. “Adolfito monta un caballo de cuatro patas, sobre un pasto con irregularidades. Por eso muchas veces se juega la pelota en el aire, para que no bote de manera imprevisible”, detalló.
A esta dificultad se suma la velocidad del juego, que puede alcanzar entre 40 y 50 kilómetros por hora, mientras el jugador maneja un taco de casi dos metros y debe ejecutar golpes con precisión exacta.
El empresario también subrayó la parte estratégica y logística del polo, señalando que cada jugador utiliza entre cinco y seis caballos por partido, los cuales deben ser gestionados y reemplazados según el ritmo del juego y las necesidades tácticas.
“Es una locura, tiene que ser como una computadora”, aseguró, refiriéndose a la cantidad de decisiones que Cambiaso debe tomar en segundos, combinando coordinación, lectura del juego y control total del caballo.
En cambio, Simonetti relativizó las condiciones del fútbol, afirmando que Maradona contaba con un entorno más estable para mostrar su talento.
“Maradona tiene sus piernas, el pasto, una pelota y diez compañeros que lo respaldan”, dijo, aclarando que su comparación no busca minimizar al astro, sino destacar la complejidad que implica jugar al polo profesional.
Sus declaraciones no pasaron desapercibidas y generaron un debate más amplio sobre la dificultad de comparar habilidades entre deportes tan distintos.
Para Simonetti, el contexto, las exigencias y el nivel de riesgo inclinan la balanza hacia Cambiaso, una postura que seguramente seguirá provocando discusiones.