Este fin de semana, el Autódromo Martín Miguel de Güemes se llenará de emociones especiales con la presencia del Toyota Corolla de Nicolás Vuyovich, a 20 años de su trágica partida. El piloto salteño, recordado por su talento y carisma, será homenajeado por la organización del Campeonato Argentino de TC2000 YPF INFINIA durante las tres jornadas de la competencia.
El auto que verá el público es el último que utilizó Vuyovich en su corta pero intensa carrera deportiva, símbolo de sus victorias y de su pasión por las pistas. La escudería y los organizadores decidieron crear una “cápsula del tiempo” para preservar y mostrar esta pieza histórica, permitiendo que los fanáticos puedan acercarse y revivir la memoria del piloto.
La iniciativa busca que las nuevas generaciones y los aficionados puedan conectar con la historia del automovilismo salteño, recordando a Nico no solo como un piloto talentoso, sino también como un referente que dejó huella en el TC2000 y en la ciudad que lo vio nacer y crecer en las pistas.
Durante el fin de semana, los visitantes del autódromo podrán observar el Corolla de cerca, interactuar con la cápsula del tiempo y sumarse a los homenajes que se realizarán en el marco de la competencia, transformando el evento en un encuentro de velocidad, emoción y memoria salteña.
Una vida corta, pero llena de brillo
Nico comenzó a correr muy joven. Con solo 17 años, debutó en 1999 en la Clase 2 del Turismo Nacional, justamente en Salta. Desde el inicio mostró su talento: marcó el mejor tiempo en clasificación, ganó su serie, pero debió abandonar en la cuarta vuelta debido a la rotura de la palanca de cambios.
Al año siguiente, Vuyovich se consagró campeón de la Clase 2 del TN, acumulando cuatro victorias: Mar del Plata, Oberá, Bahía Blanca y Concordia, las últimas tres de manera consecutiva, confirmando que estaba destinado a grandes logros.
En 2002 dio un salto importante: fue llamado al equipo oficial Honda de Miguel Alisi para competir tanto en la Clase 3 del TN como en el TC2000. Ese año, se coronó campeón en la Clase 3 y consiguió una victoria memorable en el TC2000 ante 40.000 espectadores en el autódromo de Buenos Aires.
La vida le dio un duro golpe en 2003: su padre, “Paco”, falleció en un accidente de tránsito mientras regresaban de una carrera. A pesar del dolor, Nico encontró la fuerza para continuar en las pistas, demostrando carácter y pasión por el automovilismo.
En 2005, ya como piloto oficial de Toyota en el TC2000, volvió a festejar. Durante la cuarta fecha de la temporada, tras dos años sin victorias del equipo rojo, Vuyovich logró imponerse en una carrera histórica ante su compañero Fontana, cerrando un 1-2 emotivo que quedaría en la memoria de todos los fanáticos.
Pero el regreso a Córdoba de esa carrera marcó un final trágico. Nico, junto al director del equipo, Gustavo Ramonda, y tres acompañantes más, falleció cuando el avión que los trasladaba se precipitó al suelo tras impactar contra una antena bajo la lluvia. Tres personas sobrevivieron, pero para Nico Vuyovich, el talento salteño que brillaba en cada pista, la vida se apagó demasiado pronto. Su legado y su entrega al automovilismo permanecerán imborrables en la memoria de Salta y de toda la Argentina.