La Selección argentina ya tiene rival para las semifinales del Mundial 2026. Después de dejar en el camino a Suiza con una trabajada victoria por 3 a 1 en el tiempo suplementario, el equipo de Lionel Scaloni se medirá con Inglaterra en uno de los partidos más esperados del torneo.
El conjunto nacional logró destrabar un encuentro muy parejo gracias a los goles de Julián Álvarez y Lautaro Martínez durante el alargue, luego de que Suiza hubiera igualado el tanto inicial de Alexis Mac Allister.
Una vez consumada la clasificación, los futbolistas argentinos celebraron junto a los hinchas presentes en el estadio de Kansas City y comenzaron a palpitar el próximo desafío con un cántico que rápidamente se hizo escuchar desde las tribunas: "El que no salta es un inglés".
El seleccionado inglés había asegurado previamente su lugar entre los cuatro mejores del certamen tras vencer 2 a 1 a Noruega, también en el tiempo suplementario, luego de igualar 1 a 1 durante los 90 minutos reglamentarios.
La semifinal se disputará el próximo miércoles en Atlanta, desde las 16 (hora argentina). El ganador obtendrá un lugar en la gran final, donde enfrentará al vencedor del cruce entre Francia y España.
El enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra siempre trasciende lo deportivo y ocupa un lugar especial en la historia del fútbol. La rivalidad adquirió una dimensión aún mayor tras la Guerra de Malvinas de 1982 y, desde entonces, cada choque entre ambos seleccionados quedó marcado por una fuerte carga simbólica.
El antecedente más recordado se produjo en los cuartos de final del Mundial de México 1986. Aquella tarde, Diego Maradona firmó una actuación inolvidable con el recordado gol de la "Mano de Dios" y otra conquista considerada una de las mejores de todos los tiempos, para conducir a la Argentina hacia una victoria que quedó grabada para siempre en la memoria futbolera.
Años más tarde, ambos seleccionados volvieron a enfrentarse en los octavos de final del Mundial de Francia 1998. Después de igualar 2 a 2 en un partido vibrante, Argentina se impuso en la definición por penales y avanzó a la siguiente ronda.
El último cruce mundialista entre ambos fue en la fase de grupos de Corea-Japón 2002, cuando Inglaterra se quedó con la victoria por 1 a 0.
Ahora, más de dos décadas después de aquel último enfrentamiento en una Copa del Mundo, argentinos e ingleses volverán a verse las caras con un lugar en la final en juego y con otro capítulo de una rivalidad histórica listo para escribirse.