Noruega consiguió un trabajado triunfo por 2 a 1 sobre Costa de Marfil y avanzó a los octavos de final del Mundial 2026, donde tendrá un durísimo desafío frente a Brasil. El equipo europeo estuvo lejos de imponer el dominio que imaginaba y terminó sufriendo hasta los minutos finales, cuando apareció su máxima figura para resolver el partido.
El conjunto noruego abrió el marcador a los 38 minutos del primer tiempo gracias a Antonio Nusa, en una etapa inicial pareja en la que Costa de Marfil mostró personalidad para discutir la posesión y generó varias aproximaciones peligrosas.
En el complemento, los africanos encontraron el premio que merecían por su insistencia. Amad Diallo marcó un verdadero golazo para establecer el empate y renovar las ilusiones de un equipo que nunca renunció al ataque, aunque volvió a evidenciar su principal déficit: la falta de precisión en los últimos metros y la escasa contundencia para transformar sus llegadas en situaciones realmente claras.
Cuando el encuentro parecía encaminado al alargue, apareció el hombre que Noruega esperaba. A cinco minutos del final, Patrick Berg asistió a Erling Haaland y el delantero del Manchester City definió con su habitual frialdad para establecer el 2 a 1 definitivo y desatar el festejo europeo.
Con este triunfo, Noruega vuelve a instalarse entre los 16 mejores del Mundial y afrontará ahora uno de los cruces más exigentes del torneo frente a Brasil, que llega entonado tras eliminar a Japón. Costa de Marfil, en tanto, se despide dejando una buena imagen desde el juego, aunque lamentando la falta de eficacia que terminó condenando sus aspiraciones.