El arbitraje de Nicolás Ramírez volvió a quedar en el centro de la escena tras el Superclásico entre Boca y River, disputado en La Bombonera por la 15ª fecha del Torneo Clausura 2025. En un contexto cargado —con ambos equipos peleando por la clasificación directa a la Copa Libertadores 2026—, el juez tuvo una actuación irregular, marcada por aciertos parciales y decisiones que generaron más de una controversia.
Finalmente, el conjunto xeneize se impuso por 2-0 y selló su pase a los playoffs del campeonato y al máximo certamen continental. Pero buena parte del debate posterior se centró en la tarea del árbitro.
El primer gol, con polémica
La jugada más discutida llegó a los 46 minutos del primer tiempo, en el tanto que abrió el marcador. No hubo reclamos por la definición de Exequiel Zeballos, quien aprovechó un rebote de Franco Armani para poner el 1-0. El conflicto se originó antes: en la acción previa, Milton Giménez saltó a disputar la pelota con Paulo Díaz y lo desacomodó con el brazo sobre la espalda. Pese a que el contacto existió, Ramírez lo consideró parte del juego aéreo y dejó seguir. La decisión desató la protesta generalizada del plantel millonario, y Marcos Acuña terminó amonestado.
Faltas al límite y amarillas discutidas
Con el marcador en contra, River perdió la calma. Lucas Martínez Quarta estuvo al borde de la expulsión por doble amarilla, y Gonzalo Montiel protagonizó una de las entradas más fuertes del encuentro: un golpe por detrás a Zeballos, a los 18 minutos del complemento. Sin embargo, solo recibió tarjeta amarilla.
Del otro lado, Lautaro Blanco también debió haber sido amonestado por una dura infracción sobre Martínez Quarta, pero Ramírez optó por dejar correr la acción.
Antes, una jugada confusa había pasado casi inadvertida: un posible codazo de Ayrton Costa sobre Maximiliano Salas, que el árbitro no sancionó pese a las quejas del delantero riverplatense.
A los 13 minutos, llegó la primera tarjeta del partido para Martínez Quarta por una fuerte entrada a Zeballos. Más tarde, Lautaro Di Lollo fue amonestado por una falta sobre Salas.
VAR y cierre caliente
El VAR recién intervino a los 38 minutos del segundo tiempo, luego de que Ramírez cobrara penal a favor de Boca por una supuesta falta de Armani sobre Milton Giménez. Tras revisar la acción, el juez anuló la decisión y ordenó bote a tierra, en una corrección acertada.
En el tramo final, el árbitro adicionó ocho minutos, un número que pareció escaso considerando la fricción del partido. Durante ese tiempo, Montiel volvió a ir al límite con una dura entrada a Belmonte, que podría haber derivado en roja directa.
El balance disciplinario dejó a Boca con tres amonestados (Di Lollo, Blanco y Giménez) y a River con siete: Martínez Quarta, Acuña, Armani, Montiel, Borja, Galarza y Galoppo.
Balance final
Ramírez intentó mantener el control del juego en todo momento, pero su vara fue cambiante. Le faltó autoridad en las acciones más calientes y consistencia en el criterio de las sanciones. Aunque el VAR lo ayudó a corregir un error grave, su desempeño dejó una sensación de inestabilidad y desconcierto, algo que en un Superclásico se paga caro.