El alero salteño Facundo Binda continuará vistiendo la camiseta de Salta Basket y afrontará su séptima temporada junto a Los Infernales en la Liga Argentina. Referente del equipo y del deporte salteño, el jugador expresó su satisfacción por seguir formando parte del proyecto deportivo de la institución.
"Siento una alegría inmensa de seguir siendo parte del equipo de los salteños. Me provoca mucho orgullo y estoy muy feliz", manifestó Binda, quien dio sus primeros pasos en el básquet en el Club Villa Belgrano de la ciudad de Salta y se consolidó como uno de los jugadores más representativos de la provincia.
Salta Basket se prepara para afrontar una nueva edición de la Liga Argentina, competencia en la que lleva más de una década de participación. En ese recorrido, el conjunto salteño logró dos títulos y tuvo la oportunidad de competir durante una temporada en la máxima categoría del básquet nacional, consolidándose como una de las instituciones protagonistas del ascenso.
Mientras continúa el armado del plantel para la próxima temporada, la dirigencia confirmó la continuidad de Binda, cuya trayectoria refleja el profesionalismo, la constancia y el compromiso que lo han mantenido durante años en el máximo nivel de la disciplina.
Respecto a la llegada del nuevo entrenador, Ariel Rearte, el alero se mostró entusiasmado con el inicio de esta nueva etapa. "El cambio de entrenador lo veo muy bien. Se suma al proyecto un líder totalmente capaz y con muchísima experiencia. Seguramente va a potenciar al club y a todos los jugadores", destacó.
Binda también celebró el regreso del salteño Diego Peralta, oriundo de El Galpón, a quien definió como "uno de los mejores jugadores de la categoría". Además, expresó su deseo de que se incorporen jugadores comprometidos con los objetivos del equipo. "Muy feliz por la vuelta de Diego y ojalá se sumen jugadores con hambre de gloria y dispuestos a entregar todo para que Salta Basket quede lo más arriba posible", afirmó.
De cara al inicio de la competencia, el referente infernal reconoció la ilusión que genera la conformación del plantel, aunque remarcó la importancia del trabajo colectivo.
"Las expectativas empiezan a crecer con el armado del plantel. Uno escucha rumores de los jugadores que pueden venir y se ilusiona. Después hay que ensamblar todas las piezas y hacer funcionar la máquina, que es la tarea más difícil. Hay que esperar y trabajar para lograr lo mejor", concluyó.