Faustino Oro, el prodigio del ajedrez de apenas 12 años, volvió a captar la atención del mundo en el Challengers del 88° Festival Tata Steel, donde su actuación en Países Bajos lo mantiene en la pelea grande y lo reafirma como una de las máximas promesas del tablero.
El foco esta vez no estuvo solo en su juego, sino en el nombre con el que Garry Kasparov decidió apodarlo, “Chessi”. El ex campeón mundial retomó el apodo, que fusiona chess (ajedrez en inglés) con Messi, tras el triunfo de Oro en la quinta ronda, una comparación que rápidamente se viralizó y que refuerza la dimensión del talento argentino en clave futbolera y ajedrecística.
Kasparov ya había utilizado ese sobrenombre en 2024, cuando Oro se convirtió en el maestro internacional más joven de la historia, y ahora volvió a hacerlo en medio de un torneo donde el chico no solo compite de igual a igual con rivales mayores, sino que también pelea por el liderazgo.
Faustino preciso
En la quinta ronda, “Chessi” firmó una victoria resonante con piezas negras ante la china Miaoyi Lu, de 15 años y número uno del ranking mundial juvenil femenino. La partida se resolvió en apenas 27 jugadas y con un impactante 95,7% de precisión, un dato que expone la madurez y el control con el que Faustino viene desarrollando su juego.
Con ese resultado, Oro comparte la cima del Challengers junto a Aydin Suleymanli y Andy Woodward, elevó su Elo a 2531 puntos y registra una performance de 2760, cifras que confirman su gran momento en el tradicional certamen neerlandés.
El próximo desafío será este viernes, cuando enfrente al local Max Warmerdam con las piezas blancas, en un torneo que todavía tiene ocho rondas por delante. Mientras tanto, el apodo ya quedó instalado: para Kasparov y para el mundo del ajedrez, Faustino Oro es, cada vez más, “Chessi”.
