En noviembre, la profe Deis Ortiz recibió la invitación oficial de la Copa Tarija de fútbol infantil, un evento a gran escala que reúne escuelitas de Bolivia y de varias localidades del norte de la provincia. Desde ese entonces, se comenzó a mover todo un dispositivo entre la entrenadora y los padres para que los chicos que conforman el equipo de La Guarida en Salvador Mazza puedan asistir.
En contacto con Gente de Salta, Deis Ortiz contó de primera mano la experiencia de sus chicos en lo que fue su primer torneo competitivo y también su primer viaje como delegación deportiva.
“Fue una experiencia muy pero muy linda. No solo para los chicos sino también para mí como profesora, como docente. Ver el nivel competitivo que hay es impresionante y vimos escuelitas de Tartagal, Orán y Pichanal también participando. Yo creo que esto, más allá del resultado, es un recuerdo hermoso que les va a quedar para ellos”, señaló con emoción Deis.
A pesar de no haber logrado ningún podio en la competición, el viaje le sirvió a Ortiz para observar los conceptos vertidos por ella y su equipo en los chicos, y dimensionar el avance que van teniendo estos niños que tienen entre 3 y 6 años.
“El viaje me hizo dar cuenta que estoy yendo por un buen camino por ellos. En cada entrenamiento trato de inculcarles valores, que integren al más callado, que sociabilicen más, que ayuden a un compañero si se golpeó, que aprendan a pedir perdón cuando cometen un error o cuando le hacen algo a alguien. A no estar discutiendo con el otro cuando cometió un error, que en vez de retar o reprochar, que le enseñen, que las cosas se hablan. La verdad que en la competencia fue muy lindo ver todos esos conceptos aplicados”, manifestó la profe.
El entusiasmo por compartir una semana con sus compañeros los llevaba a tal punto de querer jugar a la pelota todo el día señaló Deis. Pero que al momento de despedirse del torneo, un poco de tristeza los invadió. “En el último partido lo que me tocó fue muy doloroso para mí como profe, porque uno de los niñitos, que es un apasionado del deporte, sabía que ya nos íbamos. Perdimos y se puso a llorar. Y antes que yo llegue a él, ya sus compañeros se habían acercado”, indicó.
Y añadió: “Imaginate, son nenitos de seis años, se acercaron y le dicen ‘no llores, no pasa nada si perdimos, cuántas veces la profe dijo que no pasa nada. Siempre va a ganar uno y va a perder el otro. Mirá, vinimos acá a la cancha, qué grande que es, viajamos’. Yo me quedé maravillada, vos los escuchás y parecen grandes, son re inteligentes ellos”.
Prepararlos para la transición
Ortiz contó que está llevando de a poco a sus niños a través de la transición del fútbol como juego a algo más competitivo, y que además para ello combina el entrenamiento semanal con partidos con otras escuelitas de la zona.
“Yo siempre trato de que ellos entren en competencia, así que voy buscando otros equipos pero no solo para que jueguen, sino también para que hagan amiguitos. Hay dos equipos de Bolivia con los que competimos siempre, y con esto busco que ellos vean que la actividad no es solo en Salvador Mazza, sino que expandan su mente, su conocimiento”, explicó.
Deis también señaló que les tocó competir con chicos un poco más grandes en un campeonato relámpago de la localidad, como una de las experiencias que van sumando los jugadores de La Guarida.
“Verlos a ellos tan felices y que van por buen camino a mí me hace muy feliz como persona y como docente verdaderamente”, expresó.
El acompañamiento de los padres
El esfuerzo de una escuelita de fútbol puede quedarse corto sin el apoyo de los padres de los jugadores. Al menos así lo entendieron en La Guarida, donde los papis y mamis se involucraron desde el momento que llegó la invitación para poder llevar a los chicos a la Copa Tarija.
“Esto es un trabajo en conjunto entre profes y padres, y trabajamos mucho para lograr el objetivo. Ellos estuvieron vendiendo las rifas con las que pagamos luego la inscripción al torneo, también colaboraron con la venta de pollo a la parrilla y empanadas que realizabamos los fines de semana para recaudar fondos para el viaje”, dijo Ortiz.
Deis también extendió su agradecimiento hacia otras personas de la comunidad que colaboraron con ellos para poder ser parte de la Copa Tarija. “No todo salía del bolsillo de los papás, sino también del bolsillo de personas de buen corazón. Por ejemplo, tuvimos la ayuda de una persona que siempre está colaborando con el deporte que es Riky Torres. También Pablo Ojeda, la profe de Subelza, la señora Gladys González, que siempre están presentes”, agradeció.
La escuela
La Guarida lleva dos años de funcionamiento en la localidad de Salvador Mazza y actualmente brinda contención a 40 chicos aproximadamente.
Pero no solo cuenta con una escuela de Baby Fútbol, que es de modalidad mixta con chicos de 3 a 6 años, sino que también tiene fútbol femenino recibiendo jugadoras entre los 7 y 15 años de edad.
Para aquellas personas que quieran sumarse pueden acercarse a la cancha del club Ferro, que es el lugar en donde están entrenando en la actualidad.