Deportes¿Y las explicaciones a los hinchas?

Gallardo y lo que ya es una "sana" costumbre: se fue de la Bombonera sin hablar

El técnico más exitoso de la historia moderna de River atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 9 Noviembre de 2025
9 Noviembre de 2025
Gallardo y su "silencio stampa" tras la derrota en la Bombonera.
Gallardo y su "silencio stampa" tras la derrota en la Bombonera. Google

En otra tarde cargada de historia, Boca se impuso por 2-0 ante River en una nueva edición del Superclásico disputado en La Bombonera. Con goles de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel, el Xeneize no solo festejó el triunfo y la clasificación a la Copa Libertadores 2026, sino que además dejó a su eterno rival al borde del abismo futbolístico.

El golpe fue durísimo. River volvió a mostrar un nivel opaco y cayó por octava vez en los últimos once partidos, un registro que refleja una crisis que ya parece estructural. La derrota caló hondo: Marcelo Gallardo suspendió la conferencia de prensa y decidió no hablar con los medios, un gesto que ya se volvió habitual en medio del turbulento presente del equipo de Núñez.

Un silencio que se repite

No es la primera vez en el año que el “Muñeco” opta por el silencio. El fin de semana pasado, tras la caída por la mínima ante Gimnasia y Esgrima La Plata en el Monumental, el DT también evitó la sala de prensa. Algo similar había ocurrido luego de la victoria frente a Talleres en Córdoba (2-0), un triunfo que no logró disipar las dudas tras la derrota frente a Sarmiento de Junín.

El patrón se repitió en otros encuentros: ni tras el 2-1 a San Martín de San Juan, ni luego del 1-1 con Lanús en La Fortaleza —donde el Granate igualó en el último minuto—, Gallardo enfrentó los micrófonos. 

Un contrato extendido, pero un ciclo desgastado

Pese a la tormenta deportiva, River oficializó hace apenas unos días la renovación del contrato de Gallardo hasta diciembre de 2026, decisión impulsada por el flamante presidente Stefano Di Carlo, quien acaba de asumir el mando del club.

En aquella conferencia, el Muñeco habló con la convicción de siempre:

“Nadie está por encima de River. Hasta el día que me vaya, seguiré con el compromiso de siempre. Cuando sienta que no tengo la misma pasión, lo haré saber. Pero ahora no es ese momento”.

Sin embargo, el presente lo contradice. River perdió solidez, confianza y rumbo. Los resultados no acompañan, el equipo se desmorona en los tramos decisivos y el semblante del técnico ya no transmite la calma de otros tiempos.

“No voy a salir corriendo por un mal año deportivo”, había dicho. Pero los gestos posteriores —el silencio, la mirada perdida, la falta de respuestas— parecen contar otra historia.

Gallardo sigue siendo Gallardo: un ícono, un símbolo, un líder. Pero hoy su figura está en el centro del huracán. Boca lo golpeó donde más duele —en el clásico, en el alma y en el espejo—, y el ciclo que parecía inquebrantable empieza a mostrar grietas cada vez más visibles.

Últimas noticias