Marcelo Gallardo dirigirá este jueves su último encuentro como entrenador de River y, en la antesala del partido, realizó un pedido claro hacia la dirigencia y el club. El entrenador solicitó que no se organicen actos especiales, que no se le entregue ninguna plaqueta y que no haya menciones protocolares en el estadio.
De esta manera, la única despedida que tendrá el “Muñeco” será la que surja espontáneamente desde las tribunas, donde se espera una ovación masiva por parte de los hinchas, más allá de los flojos resultados que marcaron su segundo ciclo en la institución.
Gallardo había regresado a River a mediados de 2024, pero el equipo nunca logró encontrar regularidad ni el funcionamiento que caracterizó su primera etapa. La situación se agravó hacia fines de 2025, con una seguidilla de derrotas que dejó al club fuera de la Copa Libertadores después de once años consecutivos de participación y lo relegó a disputar la Copa Sudamericana 2026.
El desenlace llegó tras tres caídas consecutivas en el Torneo Apertura, competencia en la que River se ubica undécimo en la Zona B con apenas siete puntos. Esa racha terminó por precipitar su salida.
En este segundo ciclo, Gallardo dirigió 85 partidos, con un balance de 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas. Sin actos oficiales ni ceremonias preparadas, su despedida quedará en manos del público, que decidirá cómo homenajear a uno de los entrenadores más influyentes de la historia reciente del club.

