Enorme talento

Histórico: Carlos Rivero, el primer salteño en consagrarse campeón de la Liga Nacional de Básquet

El ala pivote surgido en Gimnasia y Tiro hizo historia al conquistar la Liga Nacional con Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia. Comenzó su carrera en Salta, continuó su crecimiento en distintos clubes y en la temporada 2025/26 alcanzó la consagración en la máxima categoría del básquet argentino.

Por José Alvarez

Carlos Rivero, — .

Por primera vez en la historia del básquet salteño, un jugador nacido en la provincia se consagró campeón de la Liga Nacional de Básquet, la competencia más importante del país. Se trata de Carlos Rivero, ala pivote de 2,07 metros de altura, quien hace tres temporadas llegó a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia y el sábado por la noche levantó el trofeo tras vencer en la final a Quimsa de Santiago del Estero.

El logro representa un hito para el deporte salteño, ya que Rivero se convirtió en el primer jugador de la provincia en obtener el título de la Liga Nacional.

Gimnasia de Comodoro Rivadavia, campeón de la Liga Nacional 2026.

En una entrevista exclusiva concedida a este medio en octubre del año pasado, el interno había sido elegido integrante del quinteto ideal de la fecha tras una destacada actuación, pese a la derrota de Gimnasia frente a Ciclista Olímpico de La Banda. Su rendimiento captó la atención de la organización del torneo, que lo incluyó entre los mejores jugadores de esa jornada.

"Con Gimnasia estoy de diez, la verdad. Apenas se contactaron con mi representante fueron los primeros en interesarse por mí y, desde que llegué, me hicieron sentir muy cómodo. A pesar de estar lejos de mi familia, estoy tranquilo y contento. El club siempre está a disposición, al igual que los entrenadores y toda la estructura", había expresado entonces el jugador.

A lo largo de la temporada 2025/26, Rivero disputó 52 partidos, acumuló 876,1 minutos en cancha (un promedio de 16 por encuentro) y convirtió 319 puntos, con un 63% de efectividad en tiros de dos puntos y 68% en tiros libres, números que reflejan su crecimiento y consolidación en la máxima categoría.

Rivero pivotea frente a un rival, el primer salteño en coronarse en la máxima división.

En aquella entrevista, el salteño ya mostraba optimismo respecto de su presente. "Esta temporada tengo una gran oportunidad, con más minutos, y espero aprovecharla al máximo para ayudar al equipo y seguir afianzándome en la Liga", sostuvo el jugador formado en Gimnasia y Tiro de Salta, quien antes de desembarcar en Comodoro Rivadavia también vistió la camiseta de Ameghino de Villa María, en la Liga Argentina.

El camino del campeón

En la fase regular, Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia finalizó en el segundo puesto, justamente detrás de Quimsa, aunque ambos equipos terminaron con 60 puntos, producto de 24 victorias y 13 derrotas.

En los playoffs, el equipo dirigido por Pablo Favarel eliminó en cuartos de final a Independiente de Oliva por 3-2. En semifinales volvió a imponerse por el mismo marcador frente a Ferro Carril Oeste, clasificando así a la gran definición ante el conjunto santiagueño.

La serie final comenzó con tres triunfos consecutivos del conjunto patagónico (82-73, 80-79 y 76-59). Cuando parecía que el título estaba al alcance de la mano, Quimsa reaccionó y ganó los siguientes dos encuentros (77-74 y 88-60), estirando la definición al sexto juego.

Sin embargo, en el Socios Fundadores, Gimnasia no dejó escapar la oportunidad. Se impuso por 68-56, cerró la serie y conquistó el segundo campeonato de Liga Nacional de su historia, con el salteño Carlos Rivero como protagonista de una campaña inolvidable.

Gimnasia es el nuevo campeón de la Liga Nacional.

El partido decisivo

El conjunto dirigido por Pablo Favarel volvió a sostenerse en su intensidad defensiva, controló gran parte del desarrollo del encuentro y encontró en Sebastián Carrasco a una de las grandes figuras de la noche. El base chileno lideró al equipo en el juego decisivo y fue elegido Jugador Más Valioso (MVP) de las Finales.

Después de haber ganado los dos primeros partidos en Santiago del Estero y de soportar la reacción de Quimsa en los juegos cuarto y quinto, el Mens Sana dio el golpe definitivo frente a su público y volvió a escribir una de las páginas más importantes de su historia, con un salteño como protagonista de un logro que ya quedó grabado en el deporte provincial.