A las puertas del inicio del torneo Apertura 2026, la Liga Profesional de Fútbol (LPF) decidió patear el tablero estético. Con el objetivo de refrescar su imagen institucional, las autoridades develaron un nuevo escudo que busca, según el discurso oficial, estrechar el vínculo emocional con los seguidores del fútbol argentino.

La nueva insignia rompe con la estética anterior para dar lugar a una silueta minimalista: la figura de un hincha agitando una bandera. Desde la organización explicaron que la intención fue sintetizar los conceptos de "unidad, pasión y orgullo nacional". El proyecto fue el resultado de un semestre de trabajo conjunto entre los departamentos de diseño de la AFA y la LPF, quienes buscaron plasmar la "esencia religiosa" que rodea al fútbol.

Sin embargo, el nuevo branding de la Liga Profesional no consiguió lo que se pretendía, estrechar el vínculo con los hinchas. Por el contrario, provocó reacciones negativas en los seguidores, y dio lugar a una catarata de burlas y memes en las redes sociales. Burlas sostenidas en la apariencia de la figura del nuevo logo, que representa a una persona extendiendo una bandera, pero que en el imaginario de los internautas podría verse a “un hombre sosteniendo una toalla”, por lo que lo relacionaron suspicazmente con el concepto de “secanucas”, endilgado a aquellos que derrochan elogios desmedidos al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino por intereses creados.