La noticia de la muerte del Indio Solari golpeó fuerte en el corazón de millones de argentinos. Pero más allá del mundo de la música, el adiós al histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota también encontró eco en un territorio donde sus canciones sonaron durante décadas: la pasión de los futboleros salteños por su música y filosofía.
En la provincia, cuervos, albos y santos se sumaron al luto y recordaron a un artista que supo convertirse en parte del paisaje habitual de las tribunas. Porque para muchos hinchas, Los Redondos no fueron solamente una banda de rock. Fueron viajes interminables por las rutas del país, previas de cancha, festejos, amistades y una identidad que se transmitió de generación en generación.
Durante años, las canciones del Indio acompañaron a los simpatizantes salteños. Sonaron en colectivos rumbo a partidos decisivos, en caravanas, en reuniones de amigos y también quedaron inmortalizadas en trapos, murales y banderas desplegadas en las tribunas de los distintos estadios de la provincia.
Uno de los primeros clubes en manifestarse públicamente fue Central Norte. A través de sus redes sociales oficiales, el cuervo publicó un sentido mensaje acompañado por una fotografía del artista sonriendo y levantando un vaso.
“INDIO ETERNO ♾️. Tus canciones acompañaron generaciones de hinchas. Sonaron en cada viaje, en cada tribuna, en cada festejo y en cada historia compartida entre Cuervos”, expresó la institución azabache.
La publicación cerró con una frase que resume el vínculo entre el rock ricotero y el sentimiento futbolero: “Porque algunas canciones dejan de ser canciones para convertirse en banderas”.

En Juventud Antoniana el homenaje fue más sutil, pero igual de significativo. El santo compartió imágenes y videos de su último entrenamiento antes del fin de semana en el que tendrá fecha libre en el torneo Federal A. Sin referencias explícitas, la publicación estuvo musicalizada con “Esa Estrella Era Mi Lujo”, una de las canciones más emblemáticas de Los Redondos, un detalle que no pasó inadvertido para los hinchas.
En Gimnasia y Tiro no hubo un pronunciamiento institucional, aunque las redes sociales de agrupaciones e hinchas albos se llenaron rápidamente de mensajes, fotografías y recuerdos vinculados al músico. Entre ellos reaparecieron imágenes de banderas con el rostro del Indio estampado, símbolos que desde hace años forman parte del folclore de algunas tribunas.
La relación entre el universo ricotero y el fútbol siempre fue especial. En Salta, como en gran parte del país, muchas canciones trascendieron el ámbito musical para transformarse en himnos populares. Algunas frases de Los Redondos terminaron pintadas en paredes, impresas en trapos o convertidas en una forma de expresar pertenencia.
Por eso, la despedida al Indio no se limitó a los fanáticos del rock. También fue sentida por miles de hinchas que crecieron escuchando sus canciones mientras seguían a sus equipos por todo el país.
En las tribunas salteñas quedarán los murales, las banderas y los recuerdos. Pero sobre todo permanecerán esas canciones que durante años acompañaron alegrías, frustraciones, ascensos, descensos y kilómetros de ruta.
Porque para muchos, el Indio fue mucho más que un músico. Fue la voz de una época. Y en Salta, donde el fútbol y el rock suelen caminar de la mano, su legado seguirá sonando mucho después del último aplauso.