La Federación Italiana de Fútbol recibió un duro revés en su intento por relanzar al seleccionado nacional. Pep Guardiola, uno de los entrenadores más prestigiosos del mundo, decidió no aceptar la propuesta para convertirse en el nuevo director técnico de la "Azzurra", que ahora deberá reorientar la búsqueda de quien encabece el proceso de renovación.
El entrenador español, que actualmente permanece sin equipo tras ponerle punto final a su exitoso ciclo al frente del Manchester City, analizó la iniciativa presentada por los dirigentes italianos e incluso mantuvo conversaciones para interiorizarse sobre el proyecto. Sin embargo, optó por no volver a dirigir en esta etapa de su carrera.
En la federación confiaban en que Guardiola fuera el nombre capaz de marcar un antes y un después para un seleccionado que intenta recuperar el protagonismo perdido y reconstruir una estructura competitiva tanto dentro como fuera del campo de juego.
El vínculo del catalán con el fútbol italiano alimentaba las ilusiones. Durante su etapa como futbolista defendió las camisetas de Brescia y Roma, experiencia que lo dejó ligado al Calcio y lo convirtió en un candidato especialmente atractivo para los dirigentes.
No obstante, el ex entrenador de Barcelona, Bayern Múnich y Manchester City eligió continuar alejado de la actividad después de una extensa etapa de trabajo en la Premier League, descartando así la posibilidad de asumir al frente del combinado italiano.
La negativa de Guardiola no fue la única mala noticia para la Federación Italiana. También quedó descartado el regreso de Gianluigi Buffon, quien había sido mencionado como uno de los candidatos para incorporarse a la estructura dirigencial de la selección.
El histórico arquero, campeón del mundo en Alemania 2006 y uno de los máximos referentes de la historia de la "Azzurra", tampoco formará parte del nuevo proyecto, por lo que la federación deberá seguir rearmando desde cero el camino hacia una nueva etapa.

