El controvertido tenista australiano Nick Kyrgios se quedó este domingo con la denominada “Batalla de los Sexos”, luego de vencer a la bielorrusa Aryna Sabalenka, líder del ranking WTA, por 6-3 y 6-3 en un encuentro que se extendió durante una hora y diecisiete minutos.
La actual referente del tenis femenino no logró imponerse ante el jugador oceánico, quien atraviesa un largo período sin competencia oficial y se encuentra cerca de poner fin a su carrera profesional.
Más allá del resultado, el partido estuvo cargado de los elementos típicos de una exhibición: clima festivo, sonrisas, complicidad entre los protagonistas y muestras del talento de ambos dentro de la cancha.
Este tipo de enfrentamiento, que ya cuenta con antecedentes históricos en el tenis, dejó en evidencia el dominio de Kyrgios, pese a que jugó con algunas desventajas frente a la tenista europea, ya que Sabalenka —ganadora de 21 títulos, incluidos cuatro de Grand Slam— se movía en un sector de la cancha de menor tamaño.
Aun así, el jugador de 30 años nacido en Canberra, que solo disputó cinco partidos en la última temporada (con un triunfo y cuatro caídas), se impuso con claridad gracias al doble 6-3.
“Fue un encuentro complicado. Ella es una competidora extraordinaria y una campeona enorme, con varios Grand Slam en su carrera. Era una gran oportunidad para mí. Tuve que mantenerme enfocado porque ejecutaba golpes increíbles. Me encantaría volver a enfrentarla y mostrar lo que todavía puedo dar. Fue un duelo parejo. No me siento un ganador esta noche. Es un lujo ver a alguien como Aryna aquí. Esto representa un gran avance para el tenis”, expresó Kyrgios tras finalizar el partido.
El desarrollo del espectáculo se dio con baja intensidad competitiva. Ambos jugadores se mostraron relajados y priorizaron el carácter amistoso del evento por sobre la necesidad de imponerse. Desde el saque, Kyrgios marcó diferencias y logró cerrar el triunfo sin mayores sobresaltos.
“Me gustaría tener una revancha. Es un reto personal para mí. Volver a jugar sería genial. Enfrentar a un hombre es distinto, todo sucede más rápido. Espero recuperarme bien y llegar preparada a la temporada”, señaló la número uno del mundo.
Esta fue la cuarta edición de la Batalla de los Sexos, luego de los históricos cruces entre Bobby Riggs y Margaret Court, Riggs y Billie Jean King en 1973, y el enfrentamiento entre Martina Navratilova y Jimmy Connors en 1992.