Paulo Dybala analiza seriamente la posibilidad de extender su vínculo con la Roma, una decisión que podría implicar un importante esfuerzo económico por parte del delantero argentino. Para continuar en el club italiano, el atacante estaría dispuesto a aceptar una reducción significativa de su salario, que pasaría de los actuales 8 millones de euros por temporada a una cifra cercana a los 3 millones.
Esta postura del futbolista genera impacto tanto en Italia como en Argentina. A pesar del recorte, Dybala prioriza seguir en la Roma, donde es valorado por su calidad y su influencia en el juego cuando se encuentra en buenas condiciones físicas. Sin embargo, el cuerpo técnico mantiene ciertas reservas, ya que si bien destacan su jerarquía, persisten dudas sobre su capacidad para sostener regularidad a lo largo de una temporada exigente.
El contexto también repercute en el mercado argentino. En los últimos días había cobrado fuerza la posibilidad de que Boca intente repatriarlo, con la ilusión de sumar una figura de renombre internacional que sacuda el mercado de pases. Un eventual regreso significaría que Dybala vuelva a jugar en el país tras su paso por Instituto de Córdoba.
No obstante, la firme intención del futbolista de permanecer en Europa y las negociaciones avanzadas con la Roma enfrían de manera considerable cualquier chance de un retorno inmediato al fútbol argentino.