El fervor por el Mundial 2026 llegó hasta el corazón de la política noruega. En una escena tan inusual como simpática, los legisladores del Parlamento de Noruega realizaron la tradicional “remada vikinga” para expresar su apoyo a la selección nacional, que atraviesa uno de sus mejores momentos futbolísticos de las últimas décadas.
La particular demostración tuvo lugar en el Storting, el Parlamento noruego, durante una sesión en Oslo. Allí, gran parte de los diputados presentes imitó durante unos segundos el movimiento de remar, un gesto que se ha convertido en símbolo de los aficionados noruegos y que remite a la histórica herencia vikinga del país.
La iniciativa surgió como una forma de enviar un mensaje de aliento al equipo nacional, que regresó a una Copa del Mundo después de casi 30 años de ausencia y debutó con una contundente victoria por 4 a 1 frente a Irak.
“El presidium del Parlamento ha pensado que debemos enviar un saludo a nuestros jugadores, una selección que está respondiendo de verdad, desde el corazón de la democracia. No hay ninguna otra manera de hacerlo mejor que remando”, expresó Masud Gharahkhani, presidente de la cámara, antes de que los legisladores se sumaran al simbólico gesto.
Las imágenes del momento rápidamente se viralizaron en redes sociales, donde muchos usuarios celebraron la espontaneidad de los parlamentarios y el respaldo institucional a la selección.
Sin embargo, la propuesta no logró consenso absoluto. Uno de los que decidió permanecer inmóvil fue Erlend Wiborg, diputado del Partido del Progreso, la segunda fuerza política del país. El legislador consideró que el apoyo al equipo podía expresarse en otros ámbitos y explicó su negativa con una frase que también llamó la atención.
“Se puede animar a la selección desde las tribunas, el bar o en casa en el sofá”, sostuvo.
Más allá de las diferencias, la escena reflejó el clima de entusiasmo que vive Noruega por el desempeño de su equipo en el Mundial. Por unos instantes, el debate político quedó de lado y la pasión por el fútbol unió a la mayoría de los representantes del país en una singular postal que mezcló tradición, deporte y orgullo nacional.