Francisco Cerúndolo comenzó su participación en el ATP Masters 1000 de Roma de la mejor manera posible. El tenista argentino mostró un nivel altísimo y superó con enorme contundencia al chileno Alejandro Tabilo por 6-0 y 6-2 para instalarse en la tercera ronda del certamen italiano.
Muy diferente fue el panorama para Sebastián Báez, que no logró hacer pie y terminó eliminado luego de perder claramente frente al kazajo Alexander Bublik por 6-1 y 6-2.
Cerúndolo llegaba al Foro Itálico con la intención de recuperar confianza y sumar puntos importantes, y en su debut dejó sensaciones inmejorables. Desde el arranque impuso condiciones con un juego agresivo, dominando los intercambios con su derecha y mostrándose muy sólido con el saque.
Tabilo nunca consiguió entrar en partido. El chileno cometió numerosos errores y sufrió cada vez que el argentino aceleró. Cerúndolo aprovechó cada oportunidad de quiebre y tomó rápidamente una ventaja imposible de revertir, cerrando el primer set con un contundente 6-0.
Lejos de bajar la intensidad, el argentino sostuvo el mismo ritmo en el segundo parcial. Aunque Tabilo logró recuperar uno de los quiebres, continuó incómodo y sin encontrar variantes para complicar al bonaerense.
Cerúndolo volvió a marcar diferencias con autoridad y administró el desarrollo del encuentro sin sobresaltos hasta cerrar el partido con un claro 6-2, completando una actuación de gran nivel que alimenta las expectativas para lo que resta del torneo.
En la próxima instancia se medirá con el italiano Lorenzo Musetti o el francés Giovanni Mpetshi Perricard.
La otra cara de la jornada la protagonizó Báez, que sufrió desde el comienzo frente a un Bublik muy inspirado. El kazajo desplegó un tenis agresivo, cambiante y preciso, presionando constantemente desde la devolución y tomando rápidamente el control del partido.
Con un quiebre temprano, Bublik encaminó el primer set y lo resolvió con comodidad por 6-1, sin darle margen de reacción al argentino.
En el segundo capítulo la historia no cambió demasiado. El kazajo continuó firme con su servicio y mantuvo la agresividad en cada punto, logrando otra ruptura rápida que le permitió manejar el encuentro con tranquilidad.
Báez nunca pudo acomodarse ni encontrar herramientas para contrarrestar el juego de su rival, que terminó sellando el triunfo por 6-2 en menos de una hora de partido para avanzar de ronda y dejar afuera al argentino del Masters de Roma.