El joven ecuatoriano Kendry Páez ya se encuentra en el país para sumarse a River, aunque su arribo está rodeado de polémica tras las duras críticas que recibió en Francia por su paso por el Racing de Estrasburgo.
El prestigioso diario L’Equipe publicó un informe lapidario sobre la etapa del futbolista en el club francés, donde calificó su experiencia como un “fracaso previsible” y puso el foco en supuestos problemas vinculados a su comportamiento fuera de las canchas, señalando falta de profesionalismo y frecuentes salidas nocturnas.
El mediapunta, de apenas 18 años, llega al equipo de Núñez a préstamo por un período de 18 meses. Su pase pertenece al Chelsea, que lo había cedido a Estrasburgo a mediados de 2025 con la intención de que sumara rodaje en Europa.
Si bien su desembarco en la Ligue 1 había generado expectativas —incluso fue elegido como el mejor juvenil del torneo en septiembre—, con el correr de los meses su nivel fue en descenso y terminó relegado, con muy poca participación en el cierre de la temporada.
Más allá de las lógicas dificultades de adaptación propias de su edad, el medio francés fue más allá y sostuvo que Páez terminó “pagando las consecuencias de su estilo de vida”, al tiempo que cuestionó la falta de control del club sobre su conducta extradeportiva.
En la misma línea, L’Equipe apuntó también contra el Estrasburgo por no haber ejercido una supervisión adecuada, lo que derivó en la finalización anticipada del préstamo de común acuerdo entre las partes.
Ya en Buenos Aires, el ecuatoriano ya se sometió a los estudios médicos correspondientes antes de firmar su vínculo con River. El acuerdo con Chelsea no contempla cargo ni opción de compra, aunque incluye cláusulas que permiten la repesca cada seis meses.
El entrenador Marcelo Gallardo explicó que el club lo venía siguiendo desde hace tiempo y subrayó la importancia de brindarle un proceso de adaptación acorde a su edad y contexto.
Catalogado como uno de los talentos más prometedores del fútbol sudamericano, Páez intentará en River recuperar continuidad y confianza, con la mira puesta en el Mundial y bajo el seguimiento permanente del Chelsea, propietario de su ficha.