La ciudad de Nueva York y gran parte del noreste de Estados Unidos quedaron envueltas en una peligrosa nube de humo proveniente de los incendios forestales que afectan a Canadá y a distintos estados norteamericanos, generando preocupación a pocos días de la final del Mundial 2026.
Las autoridades sanitarias emitieron alertas por la mala calidad del aire, mientras millones de personas permanecen expuestas a niveles elevados de contaminación atmosférica. No obstante, los especialistas confían en que las condiciones mejoren antes del encuentro que disputarán Argentina y España este domingo en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey.
La situación más crítica se registra en la provincia canadiense de Ontario, donde se contabilizan más de 130 incendios forestales activos, de los cuales al menos 60 permanecen fuera de control.
El humo generado por estos focos se desplazó hacia el sur y afectó especialmente a los estados de Minnesota, Wisconsin, Michigan e Illinois, cercanos a la frontera canadiense. Las autoridades advirtieron que las condiciones podrían mantenerse hasta este viernes.
Las impactantes imágenes de cielos teñidos de amarillo y baja visibilidad, que primero se observaron en Toronto, comenzaron a replicarse en distintas ciudades estadounidenses.
Preocupación por la final del Mundial
La final del Mundial convocará a una multitud. Se estima que más de 80.000 espectadores asistirán al estadio, mientras que otras 50.000 personas seguirán el partido desde distintos puntos de Nueva York, incluyendo espacios públicos como Central Park.
Durante esta semana, las autoridades neoyorquinas recomendaron a la población reducir las actividades físicas intensas al aire libre, especialmente a personas con enfermedades respiratorias, adultos mayores y niños.

En Nueva Jersey, donde se encuentra el estadio, los índices de calidad del aire fueron catalogados como “insalubres para grupos sensibles”, lo que encendió las alarmas en la previa del encuentro deportivo más importante del año.
A pesar de la preocupación inicial, los meteorólogos anticipan una mejora significativa de las condiciones climáticas durante el fin de semana.
Según explicó el especialista de AccuWeather, Alex DaSilva, las lluvias previstas para el sábado y el ingreso de un frente frío durante el domingo ayudarán a limpiar la atmósfera y dispersar el humo residual.
Los expertos consideran que, para el momento del partido, programado para las 15 horas locales, los riesgos para los asistentes serán considerablemente menores.
La actual temporada de incendios forestales es una de las más intensas de los últimos años en América del Norte.
Actualmente se registran alrededor de 40 grandes incendios activos en 15 estados estadounidenses, incluidos California, Oregón, Idaho, Utah, Colorado, Carolina del Norte y Minnesota.

Las condiciones de sequía prolongada, sumadas a la escasa acumulación de nieve durante el invierno, favorecieron la rápida propagación de las llamas. Más de 16.800 brigadistas trabajan en el combate del fuego en distintos puntos del país.
Hasta el momento, los incendios han consumido más de 9.100 kilómetros cuadrados, una superficie superior a la suma de los parques nacionales Yellowstone y Gran Cañón.
Ciudades entre las más contaminadas del mundo
La magnitud del fenómeno quedó reflejada en los índices internacionales de calidad del aire. Según la empresa especializada IQAir, ciudades como Detroit, Toronto, Minneapolis y Chicago llegaron a ubicarse entre las más contaminadas del planeta debido al avance del humo.
En Canadá, las autoridades solicitaron apoyo adicional al gobierno federal para combatir los incendios y evacuar comunidades aisladas. En lo que va del año, el fuego ya arrasó aproximadamente 1,9 millones de hectáreas, consolidando otra temporada crítica para la región.
Mientras tanto, millones de personas permanecen atentas a la evolución del clima y a la esperanza de que las lluvias previstas permitan que la gran final del Mundial se dispute bajo condiciones seguras para jugadores y espectadores.