El debate por la posible ampliación de La Bombonera sumó un nuevo capítulo luego de que los vecinos frentistas desmintieran públicamente las explicaciones brindadas por el presidente de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, acerca de las dificultades para adquirir las viviendas necesarias para el proyecto.
El vocero de los propietarios de la calle Iberlucea, Rubén Lopresti, afirmó que las versiones difundidas por la dirigencia no reflejan la realidad y sostuvo que los vecinos están dispuestos a negociar la venta de sus propiedades.
“Lo que escuché no es cierto”, expresó Lopresti en declaraciones radiales, donde además rechazó la idea de que existan trabas legales vinculadas con inmuebles catalogados como patrimonio histórico. Según explicó, esa condición no impide que los propietarios dispongan de sus viviendas si deciden venderlas.
El representante señaló que entre los dueños de las casas existe un acuerdo generalizado para avanzar con una negociación que permita concretar el llamado “Proyecto Esloveno”, una de las iniciativas pensadas para ampliar la capacidad del estadio. De acuerdo con su explicación, la propuesta implicaría la compra de 67 unidades funcionales, entre casas y departamentos de la zona.
Lopresti también cuestionó la relación que el club ha mantenido con los residentes del sector. En ese sentido, aseguró que la dirigencia nunca estableció un canal de diálogo directo con los propietarios.
Según relató, desde el club jamás se acercaron a conversar con los vecinos ni a presentar formalmente una propuesta concreta para la compra de los inmuebles, lo que generó desconfianza entre quienes viven en las inmediaciones del estadio.
El vocero también puso en duda los relevamientos realizados por la institución y criticó los valores de mercado que se habrían considerado para las posibles operaciones. A su entender, las cifras que se manejan no permitirían a los propietarios mudarse dentro de la Ciudad de Buenos Aires en condiciones similares.
Frente a esta situación, los frentistas manifestaron su malestar al considerar que el tema se utiliza como argumento político sin que exista una negociación real. “Nos están utilizando gratuitamente”, expresó Lopresti, al remarcar que los vecinos continúan abiertos a vender, aunque hasta ahora —según afirmó— el club no presentó ninguna oferta formal.