Con apenas 18 años, el salteño Maximiliano Farfán Luna atraviesa uno de los momentos más importantes de su joven carrera deportiva. Del 16 al 19 de junio competirá en la Copa Panamericana Junior de Judo que se desarrollará en Buenos Aires, donde representará al país y se medirá ante algunos de los mejores exponentes juveniles del continente.
Para el judoca, la oportunidad representa la recompensa a una década de esfuerzo, entrenamientos y sacrificios. "Hace diez años que hago judo y es la primera vez que se me presenta la oportunidad de un Panamericano", expresó con entusiasmo a Gente de Salta antes de emprender viaje.
Farfán Luna aseguró que llega con grandes expectativas y con el objetivo de dejar bien representados tanto a la Argentina como a Salta.
"Estoy contento porque es una oportunidad que venía buscando hace mucho tiempo. Busco representar de la mejor manera al país y a la provincia", señaló.
El desafío será aún mayor que el que afrontó el año pasado en el Sudamericano de Asunción, Paraguay, ya que el Panamericano reúne también a competidores de Norteamérica y eleva considerablemente el nivel de exigencia.
"Este torneo implica aún más nivel. Estoy tratando de llevar mi preparación física y la dieta de la mejor manera para competir al máximo", explicó.
Un camino construido a fuerza de resultados
La clasificación de Maximiliano no fue producto del azar. Su presencia en la Copa Panamericana es consecuencia directa de los resultados obtenidos durante los últimos dos años, que le permitieron sumar puntos en el ranking nacional y ganarse un lugar entre los mejores judocas juveniles del país.
El despegue deportivo comenzó en 2024, cuando se consagró campeón argentino y también obtuvo el título en un torneo interprovincial disputado en Salta.
Posteriormente, logró el tercer puesto en el Nacional Clausura de San Juan, resultado que le abrió las puertas para competir en el Sudamericano de Asunción, donde volvió a subirse al podio al quedarse con la medalla de bronce.
Este año mantuvo el nivel, ya que en abril fue subcampeón argentino en San Juan y semanas atrás se consagró campeón en la categoría Senior (denominada categoría olímpica) durante el Torneo Jardín de la República, disputado en Tucumán.
"Vengo sumando muchos puntos desde 2024 y eso me permitió clasificar. Son dos años muy buenos que me dieron esta posibilidad", destacó.
La participación en Buenos Aires será además su segunda experiencia internacional, aunque reconoce que el desafío será mucho más exigente.
Entre la universidad, los entrenamientos y el sueño de competir
Maximiliano entrena en la Sociedad Italiana de Salta bajo la conducción de Mirko Delpín, aunque también destacó el acompañamiento de quienes fueron sus formadores durante toda su trayectoria.
"Estoy muy agradecido con mis profesores y con todos mis compañeros. Esta oportunidad no es solamente mía. Si llegué hasta acá fue porque ellos estuvieron siempre acompañándome", afirmó.
Actualmente combina su carrera deportiva con los estudios universitarios. Este año comenzó Ingeniería Electromecánica, una nueva responsabilidad que se suma a una exigente rutina de preparación.
Su semana incluye cinco jornadas de entrenamiento físico, entre tres y cuatro sesiones de judo, prácticas técnicas en su casa y trabajos complementarios como salidas al cerro para correr.
"Hay sacrificios porque muchas veces pierdo tiempo con amigos o con la familia, pero ellos entienden que estoy persiguiendo un sueño", sostuvo.
Su vínculo con el judo comenzó gracias a unos amigos de la infancia que lo invitaron a practicar la disciplina. "Me llevaron cuando era chico y me enamoré del deporte. Nunca más lo solté. Hoy no sé qué sería de mí sin el judo", recordó.
El esfuerzo económico detrás de cada competencia
Más allá del mérito deportivo, llegar a un torneo internacional implica afrontar importantes gastos económicos. En el caso de la Copa Panamericana, la inversión ronda los dos millones de pesos.
El costo incluye pasajes, estadía obligatoria en el hotel oficial dispuesto por la Confederación Panamericana de Judo, alimentación, transporte y distintos aranceles internacionales.
"Solo el hotel cuesta 210 dólares por noche. Además hay que pagar un arancel mundial de 88 euros y otro panamericano de 100 dólares. Se vuelve un gasto muy grande", explicó.
La situación económica ya le había impedido competir semanas atrás en otro Panamericano que se desarrolló en Perú. "Clasifiqué también para ese torneo, pero no pude viajar porque el costo era todavía mayor. Me sentía en condiciones de competir y representar bien al país, pero lamentablemente el aspecto económico influye mucho", lamentó.
Para afrontar los gastos de la competencia en Buenos Aires, Farfán Luna impulsó una campaña solidaria que recibió una importante respuesta de la comunidad. "Es la vez que más apoyo sentí de la gente. Recibí muchos mensajes y colaboraciones. Estoy muy agradecido porque cualquier ayuda suma muchísimo", expresó.
Quienes deseen colaborar con el deportista salteño pueden hacerlo a través del alias MAXIFL.JUDO. "Falta cubrir algunos gastos todavía, así que cualquier aporte o incluso un mensaje de apoyo me llena el corazón para representar de la mejor manera posible a la Argentina", concluyó el joven judoca.