La clasificación de Francia a los cuartos de final del Mundial 2026 no estuvo exenta de polémicas. Más allá del penal que le dio el triunfo por 1-0 sobre Paraguay, Kylian Mbappé vivió un encuentro cargado de tensión, protagonizó varios cruces con futbolistas de la Albirroja y, una vez terminado el partido, dejó declaraciones que no tardaron en generar repercusión.
El delantero francés aseguró que esperaba un duelo de esas características y destacó que su selección supo adaptarse a un contexto de mucha fricción.
"Ya sabíamos el tipo de partido que nos esperaba, pero hoy demostramos que no somos solamente un equipo que juega bien al fútbol. Si hay que meter las manos en la mierda, las vamos a meter", afirmó Mbappé, quien incluso pidió disculpas por la expresión.
Lejos de bajar el tono, el capitán francés profundizó su análisis y lanzó otra frase contundente contra el conjunto dirigido por Gustavo Alfaro.
"Ellos pensaban que íbamos a salir a jugar de esmoquin, con paredes y fútbol bonito. Nosotros también sabemos jugar al fútbol sucio y hoy fuimos mejores incluso en ese aspecto", sostuvo.
Durante los 90 minutos, Mbappé fue uno de los principales focos de los encontronazos entre ambos equipos. Uno de los cruces más comentados fue con Junior Alonso, a quien, según pudo apreciarse en las imágenes de la transmisión, insultó en español, idioma que domina por su paso por el Real Madrid.
Las fricciones comenzaron desde el primer tiempo. En una acción sin pelota, Matías Galarza Fonda le aplicó un manotazo cuando el atacante francés corría hacia el área. La jugada no fue sancionada ni por el árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev ni por el VAR.
La tensión continuó durante toda la noche. Incluso en la pausa de hidratación del segundo tiempo hubo intercambios verbales entre futbolistas de ambos equipos, con Mbappé nuevamente como uno de los protagonistas.
Otro momento de alta temperatura se vivió antes del penal que terminó definiendo el partido. Mientras el árbitro se preparaba para la ejecución, se produjo un nuevo tumulto alrededor del punto penal, donde Ousmane Dembélé intentaba evitar que algún rival alterara el estado del césped.
Tras convertir desde los doce pasos, Mbappé siguió envuelto en un clima caliente. Ya en el cierre del encuentro celebró el triunfo con un grito muy cerca del arquero Orlando Gill y, según trascendió, realizó un gesto provocador dirigido hacia los jugadores paraguayos.
Después del pitazo final también hubo una situación llamativa. Gill intentó acercarse para saludar al delantero francés, pero el atacante optó por ignorar el gesto y continuó su camino.
Como si fuera poco, en los últimos minutos Mbappé volvió a sufrir una agresión sin pelota. En esta oportunidad fue Juan Cáceres quien, mientras el delantero permanecía en el suelo tras una infracción, le lanzó una patada. Al igual que había ocurrido con la acción protagonizada por Galarza Fonda, el árbitro no sancionó la jugada y el VAR tampoco intervino.
Ahora, con el boleto asegurado entre los ocho mejores del certamen, Francia se enfocará en el duelo de cuartos de final frente a Marruecos. Sobre ese compromiso, Mbappé también se mostró respetuoso y anticipó un partido de máxima exigencia.
"Achraf Hakimi ya me escribió. Sabemos que Marruecos es un gran equipo y estamos muy contentos de enfrentarlo. Vamos a dar lo mejor para seguir avanzando", concluyó el delantero francés.